Rafa Benítez: "Ahora sabemos que los jugadores ingleses también se tiran, pero..."

No podemos olvidar que los jugadores también son personas, no les gusta verse en la televisión haciendo trampas

15/11/2013The Independent/rafabenitez.com

Un sólo incidente puede provocar muchos debates. En Inglaterra, siempre se hacen análisis muy detallados. Recuerdo cuando yo estaba al frente del Liverpool y a nuestro jugador David Ngog le pitaron un penalti a favor, en Anfield, que supuso nuestro empate contra el Birmingham City. Siempre es importante ser sincero con este tipo de cosas porque la gente puede ver lo que ha pasado realmente en cualquier momento. Creo recordar que esa noche dije, fue hace cuatro años ya, que fue una decisión equivocada concedernos ese penalti. Mi procedimiento en estos casos nunca es hablar con el jugador. Si ocurre una sola vez, como mucho, se puede considerar normal, quizás no hay necesidad de darle mucha importancia. Pero si la situación se repite, hay que hablar con el jugador y dejarle muy claro de qué manera puede afectar un comportamiento así a Imagensu reputación y, mucho más importante aún, a la del club.

Todo el mundo asegura que esta práctica tiene que acabar y creo que pensar de esta manera es lo más adecuado. Pero antes de que todo el mundo empiece a pensar en nuevas soluciones, como penalizar a los jugadores a través de las las pruebas que ofrece el vídeo, tenemos que recordar uno de los grandes cambios que se han producido en el fútbol desde que yo empecé a entrenar. Las cámaras de televisión. Hoy en día están en todas partes, cubren todos los ángulos, las faltas y los lanzamientos a balón parado son repetidos una y otra vez en televisión, y eso significa que un jugador que se tira no puede esconderse. Estará avergonzado porque el 'piscinazo' sale en televisión y lo repiten una y otra vez.

No podemos olvidar que los jugadores también son personas. No les gusta salir en televisión haciendo trampas en vídeos reproducidos diez veces al día, por lo menos. Creo que ésta es la solución al problema de las caídas simuladas.

Hay que señalar que el debate siempre es positivo, bajo mi punto de vista. Fingir una falta es una fea manera de ganar una ventaja que no le gusta a nadie. No estoy totalmente convencido de que se produzca con mayor frecuencia que en el pasado, pero estamos viendo una cultura en Inglaterra que odia las faltas conseguidas de esta forma. Se está convirtiendo en una campaña y me parece correcto.

Para terminar con este tema, tengo que añadir que las reglas se aplican a todo el mundo. La gente tiende a quejarse más de los jugadores extranjeros que fingen una falta y suelen decir que lo hacen con mayor frecuencia. Pero yo no lo veo de esa manera. Los jugadores ingleses también lo hacen y no hay nada peor para un entrenador que sentir que algunos jugadores y algunos equipos no tienen el mismo tratamiento que el resto. El número de árbitros asistentes actualmente debería llevar a que las caídas simuladas tienen que descubrirse y penalizarse en el momento, en el terreno de juego. Pero si no consiguen verlo, serán los aficionados, que son capaces de comprobar cada jugada más veces que nadie, los que lo descubrirán finalmente. La naturaleza humana manda en esas situaciones. No podemos olvidar que los jugadores, como cualquier persona, quieren respeto y ser queridos.

Italia está haciendo progresos con un Mario más maduro

Ha pasado tiempo desde que hablé de la selección italiana aquí y, si esta noche veis el partido contra Alemania en 'San Siro', un encuentro muy interesante para los aficionados al fútbol, podréis comprobar la notable evolución del conjunto dirigido por Cesare Prandelli desde aquella vez que comentamos su andadura justo antes de los cuartos de final de la Eurocopa contra Inglaterra, el año pasado en Kiev.

Una de las razones por las que Italia es un gran equipo es porque sus futbolistas saben como adaptarse tácticamente a muchos sistemas de juego diferentes. La mayor parte del equipo de Cesare juega en la Serie A y están acostumbrados a hacerlo contra equipos que tienen tres, cuatro y hasta cinco futbolistas atrás que presionan muy rápidamente. Quizás os acordéis de lo que hablamos hace unas semanas acerca de los sistemas de juego y de cómo pueden cambiar durante los partidos, o incluso entre un partido y otro; lo que obliga a tener un componente táctico y técnico para superarlos. Los jugadores italianos cuentan con este componente y es esa la razón por la que creo que pueden hacerlo mejor en Brasil de lo que espera la mayoría de la gente.

Mario Balotelli puede ser uno de los titulares que Cesare elija para el partido de Milán esta noche, aunque también tiene muchas opciones Giuseppe Rossi, que está jugando muy bien con la Fiorentina. Si Mario es titular, creo que veremos a un jugador que ha evolucionado mucho desde que estaba en el Manchester City, cuando todo el mundo en Inglaterra hablaba y escribía sobre él. Fuera del campo, ya no se ven tantas historias sobre Mario en la prensa, pero esto no se debe a que nadie quiera conocerlas. Está demostrando un poco más de madurez. En el campo, ha mejorado porque ser delantero en Italia significa que tienes que pensar bien cómo vas a atacar, digamos, para superar una línea de tres defensores o una linea de cuatro. El tiempo que pasó en Manchester ha podido ayudarle aportándole experiencia. Todavía puede cometer errores, como cualquiera, pero está claro que algo ha aprendido.

¿A quién más hay que ver este fin de semana? Siempre pensamos que los equipos africanos pueden hacerlo muy bien en el Mundial y esta vez pueden ser verdaderamente peligrosos. Por ejemplo, Costa de Marfil se enfrenta a Senegal el sábado. Gervinho, que según mi opinión ha mejorado mucho en la Roma desde que llegó del Arsenal, fue muy importante para la victoria 3-1 contra la misma Senegal ante la que vuelven a jugar ahora.

La España de Vicente del Bosque no ha bajado su nivel habitual porque ya conocen a la perfección el estilo de juego que desarrollan. Sé que ahora tienen por delante dos largos viajes para jugar contra Guinea Ecuatorial este sábado y luego contra Sudáfrica, hubiera preferido que Pepe Reina y Raúl Albiol no tuvieran que recorrer tanta distancia. Algunos de los jugadores españoles me han hablado de cuando jugaron la Copa Confederaciones en Brasil. Ya conocen de antemano la gran intensidad del equipo brasileño y de los aficionados en el estadio de 'Maracaná'. Todos sueñan con hacer grandes cosas el verano que viene, pero Brasil es un desafío enorme y muy complicado. No será fácil para nadie.

Entrenar una selección nacional puede ser el mayor examen de todos

La gente suele preguntarme si me gustaría ser seleccionador nacional algún día. Yo siempre contesto: ¿y por qué no? Obviamente como entrenador, por ahora me gusta verme envuelto en la rutina diaria con sesiones de entrenamientos y partidos, pero en un futuro puede pasar. Sería muy interesante poder estar al otro lado en esas conversaciones sobre qué jugadores tienen que perder los clubs cada vez que hay partidos internacionales. Yo cuento con dieciséis jugadores del Nápoles convocados por sus selecciones la semana que viene y eso no hace que mi trabajo sea precisamente más fácil, la verdad. Ser seleccionador nacional es, en mi opinión, un gran examen. ¿Cuáles son las cualidades necesarias? Evidentemente, no cuentas con mucho tiempo para entrenar con los jugadores y, normalmente, cuando llegan están acostumbrados a jugar de otra forma. Has de tener mucho cuidado con la selección del equipo, la estrategia y el sistema de juego. De alguna manera, se trata del mayor test de todos. Pero, por ahora, tengo muchas cosas en las que pensar: Parma, Borussia Dortmund y Lazio antes de que vuelva a escribir esta columna. Os contaré más sobre nuestro progreso en la próxima ocasión.