El Blog de Rafa Benítez RSS El Blog de Rafa Benítez

03
Jul 2012
18:22

Mientras España apura los últimos sorbos de la resaca por el rotundo triunfo en la EURO 2012 y la racha que apuntala el mismo, si tendrá miga la cosa que casi nos olvidamos por momentos de la crisis en la que estamos metidos hasta las orejas, uno sigue con la misma crisis de identidad periodística de los últimos días. Y es que continúa teniendo vigencia aquello de que una mentira, repetida cien veces, tiene visos de convertirse en realidad. A mí me lo van a decir... Poco importa que las evidencias te demuestren justo y tozudamente lo contrario, a base de reiterar la falsedad empezará a tener indicios de credibilidad sin el menor recato por parte del ideólogo. ¿O no? Y luego está lo de ‘la gata Flora’, aunque uno pretende ser respetuoso y más en este foro, por lo que en lo personal y en lo profesional significa, y hay ciertos recursos que es mejor obviar. Pero vamos, que cuando no pasábamos de cuartos llorábamos y ahora, que ganamos finales y de forma consecutiva, hay quien chilla. Lo dicho, lo de la ‘gata Flora’.

Como los datos no son argumentos interpretativos, vamos a hacer un somero análisis de lo que, en cifras y con la frialdad que encierran, ha conseguido España en la EUROCOPA 2012 que acaba de finalizar. Ha sido campeona, venciendo con rotundidad a un rival de la entidad de Italia, dejando en la cuneta a Portugal y Francia y ha ampliado una rutilante racha que comenzó ganando este mismo trofeo cuatro años antes (2008) y siguió con el Mundial 2010. Casi nada al aparato. Para una selección aburrida, sin verticalidad, sin nueve, sin criterios, con un entrenador que, si pone a Cesc, es un cabezón, si saca a Torres, se ‘baja los pantalones’, si mete a Negredo, es un populista y si apuesta por Llorente, se deja llevar, no está del todo mal. Haber sacado a Villa hombre, sí, sí, lesionado y todo. O a Marcelino, Suárez y Lapetra, que ya habían demostrado su valía en una EUROCOPA. Y con estos árbitros además que nos tienen gato y sólo nos dejan jugar con once, que con quince que nos permitiesen dábamos gusto a todo el mundo. Bueno, tampoco así. ¡¡¡Qué país!!! “Españolito que vienes al mundo te guarde Dios…”

Y cómo ha ganado España, y Del Bosque, sí, sí, Del Bosque como rompeolas espiritual del combinado español y su filosofía, este campeonato. Pues con pequeñas cositas sin mucha importancia. Con Fernando Torres como ‘bota de oro’ del torneo, con Andrés Iniesta como ‘MVP’ del mismo, con nueve jugadores españoles en el ‘once tipo’… Coño, con perdón, si hasta los de los guiñoles piden ahora, y yo con ellos en primera línea, el ‘balón de oro’ para Iker Casillas.

Elogios generalizados

Por cierto, un detalle al paso. Acabo de volver de París, donde Rafa Benítez ha sido comentarista de excepción del ‘EURO 2012 SHOW’ de EUROSPORT junto a figuras de renombre en el panorama futbolístico europeo como Arsene Wenger, Thomas Bertold, Patrick Kluivert, Fredi Bobic… Hemos compartido con ellos días entrañables y largas conversaciones sobre fútbol, la EUROCOPA… Era tal la admiración de todos ellos por el juego, los conceptos, las claves y la idiosincrasia del combinado español que uno, a miles de kilómetros de casa, no tenía más remedio que sentirse muy, muy orgulloso. Y aquí… Otra vez el cainismo patrio.

De vuelta a los datos, España ha sido el máximo goleador del evento con 12 goles, dos por delante de Alemania. Ya sé que los germanos no jugaron la final y les falta a lista un partido. Pero es que el global es de +11 para los de Del Bosque, 12 marcados y 1 encajado, por los +4 (10 y 6) de los de Low. Queda reflejado que la selección española es la menos goleada con ese solitario gol por los 7 de Italia, el otro finalista, o los 6 de Francia, 5 de Inglaterra…

No fue el bloque que más disparó a puerta, hubo de conformarse con la segunda plaza (58 totales) por detrás de su rival en la final (61). Pero sí marcó la pauta en saques de esquina lanzados (43), fueras de juego cometidos (21)… Para ser un conjunto sin profundidad no está mal esta relación de datos tampoco.

Imagen
Rafa Benítez enseñando el 'Globall Coach' a Vicente del Bosque y su cuerpo técnico.

Vamos al juego. España consiguió finalizar con éxito 3.915 pases de los 4.983 que intentó. Eso supone un acierto del 80% que no estuvo al alcance de nadie. Se acercó Francia (77%) pero con cifras muy inferiores (2.020, casi la mitad, de 2.611 intentados). Rusia, Holanda y, sobre todo, Alemania no pasan del 76%. Italia se quedó en el 74% e Inglaterra se tuvo que contentar con el 67% de acierto en sus pases.

Demoledor parece también el análisis de la posesión del balón. España, con una media del 59%, lidera igualmente esta relación por delante de Alemania y Rusia (56% en ambos casos), Holanda y Francia (54%), Ucrania (53%), Italia (52%)… Inglaterra, por aquello del fútbol directo y la segunda jugada que caracteriza su ortodoxia balompédica, y con seleccionador inglés tal y como querían, comparte el penúltimo puesto con Grecia (43%).
 
Buen técnico, mejor persona

Y así podríamos seguir tirando de datos, por cierto, todos estos salidos de la página oficial de la UEFA dedicada a la EURO 2012, para intentar darnos cuenta de lo conseguido por Vicente del Bosque y sus equipos, el técnico auxiliar y el de jugadores. Que esa es otra. Uno puede ser un triunfador, un ganador y no necesariamente buen tipo, buena personal al fin y al cabo. Pero el salmantino, en las ocasiones que he tenido la oportunidad de compartir un rato con él y sus colaboradores merced a su amistad desde hace décadas con Rafa Benítez, me parece, y ojo que no es argumento baladí, mejor persona incluso que entrenador, que ya es decir. Directo, sincero, humilde, entrañable por momentos… Hasta debatiendo sobre virtudes y calidades de los jamones de Guijuelo ‘versus’ los extremeños, uno pretende humildemente hacer patria, mantiene el tipo y esa sonrisa que le caracteriza. Aunque no te concede un ápice de terreno conquistado gracias al verbo fácil, pausado y amable. Pero esa es otra historia que no viene al caso.

Eso sí, puede que lo anterior no sirva y tengamos que volver al pasado. A contentarnos con jugar un par de partidos en una fase de clasificación, quedar apeado en la misma en varias eurocopas seguidas tras ganar la final de 1964, caer en la fase de grupos, perder una final en París, los cuartos, los malditos cuartos que nos dejaron compuestos y sin semifinales…

Ha sido largo el camino y podemos seguir poniéndole puertas al campo. Todas las que queramos. Pero a mí, lo siento, esta selección tan aburrida, tan poco vertical, con nueve, sin nueve y con la tabla del nueve, me encanta y me hace vibrar. Y disfruto mucho y me lo paso bien. Mejor incluso que cuando caíamos en cuartos. Gracias España, gracias Vicente.