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10
Jul 2013
12:42

Como tuve la suerte de estar en la ‘Audience’ de Rafa Benítez en el ‘Empire Theatre’ de Liverpool, pude comprobar que se trataron muchos temas de interés en profundidad y otros, por simple premura de tiempo, sólo se tocaron muy por encima. Y como a algunos de ellos no pudo dárseles un tratamiento más profundo, creo que podría ser oportuno volver sobre ellos ahora con más calma. Entre ellos estarían las famosas rotaciones, esas que tanto se criticaron en su día y ahora vemos que las realizan prácticamente todos los entrenadores y, lo que ya parece incontestable, van seguir realizándolas si quieren que sus equipos lleguen a final de temporada con opciones de luchar por los títulos.

La controversia surge si no se entiende por qué se realizan las rotaciones. Aquellos equipos que compiten en grandes ligas y competiciones exigentes deben tener en cuenta las rotaciones básicamente debido a tres grandes razones:

La primera razón es de prevención por sobrecarga en la suma de minutos de juego. De todos es sabido que los jugadores que juegan más minutos están mucho más expuestos a las lesiones, especialmente aquellas que se producen como consecuencia de la fatiga (Lazarus & Folkman, 1984).

Mick McCarthy fue criticado por poner ante el Manchester United un equipo virtualmente ‘Reserva’ argumentando que en una ocasión había oído a Ancelotti decir que el riesgo de lesión en un partido es del 10% y de entre un 30-40% en el siguiente encuentro si este se juega dentro de los tres días posteriores al primero. No podemos saber exactamente cuánto aumenta el riesgo, pero si sabemos que aumenta y, por lo tanto, hay que tenerlo en cuenta.

La segunda razón
es el descenso en el rendimiento físico, a modo de alta intensidad, que se produce cuando se juegan dos o tres partidos dentro de la misma semana, tal y como muestra la siguiente ilustración:
ImagenLa principal diferencia condicional entre equipos de máximo nivel y el resto radica en la capacidad que tienen sus jugadores de realizar por partido más metros a alta intensidad (Mohr M. et al, 2003).

La pérdida de energía en algunos jugadores puede tener efectos muy negativos en el rendimiento del equipo, y esto es evitable poniendo en el campo a los jugadores que puedan estar más frescos física y mentalmente.

La tercera razón es la de mantener la competitividad dentro de la plantilla. Está claro que los jugadores quieren jugar todos los partidos y, aunque al principio les cuesta entender que tengan que descansar, terminan entendiéndolo e incluso demandando que así se haga ya que toman conciencia de la importancia que tienen estas rotaciones para la consecución final de los títulos que tanto desean.

El concepto de las rotaciones es relativamente joven. Antes no se podían hacer cambios y luego sólo se permitían dos para llegar a tres en la actualidad. Pero posiblemente también es debido al cambio en el patrón de rendimiento que se ha producido con el tiempo y que, a modo de evolución, se puede percibir en la siguiente tabla:
Imagen
Centrándonos en lo más cercano, en la experiencia que hemos podido tener más cerca, cabe recordar que Rafa Benítez ya utilizaba las rotaciones en un Valencia CF que ha pasado a la historia por sus títulos y por el rendimiento que tuvo como equipo. En Liverpool, utilizando la misma idea, fue capaz de hacer un equipo muy competitivo a pesar de, a priori, no estar a la altura de otros grandes y conseguir una Champions League y otra final, una Supercopa de Europa, una FA Cup, una ‘Charity’, permanentes semifinales o cuartos de final de competiciones europeas y conseguir dos temporadas seguidas 82 y 86 puntos disputando la Premier League hasta el final. No cabe duda que cualquier equipo de máximo nivel que juegue a la máxima intensidad un número de partidos tan elevado debiera realizar rotaciones. Y de hecho así ocurre realmente.

El Manchester United ganó liga y Champions en la campaña 2007-2008 sin repetir un once inicial. O el Barcelona de Guardiola, en la temporada 2008-2009, realizó una media de cinco cambios por partido disputado en liga en la alineación inicial. No hay secretos, cualquier equipo que tenga una alta densidad competitiva debe recurrir a las rotaciones para no perjudicar el nivel de rendimiento del equipo, mantener la competitividad de la plantilla y evitar lesiones si quiere llegar a final de temporada con opciones de conseguir los objetivos propuestos.