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02
Jul 2014
09:36

Más que fútbol es matemática, sobre todo, aritmética y estadística. Pero a estas alturas lo que es, sin duda, es un dato irrefutable. Un signo evidente e innegable de la igualdad con la que nos topamos cada día en este Brasil’14. Cinco cruces de octavos de final necesitaron de tiempo extra, de una prórroga, alguno de ellos, dos en concreto, hasta de los lanzamientos desde el punto de penalti, para decidir esa suerte suprema de quién sigue adelante y quién se marcha a su casa en toda una fase final de un campeonato del Mundo de fútbol. Y esto, tal y como lo veo, nos otorga un plus de competitividad, de emoción, a un acontecimiento ya de por sí más que notable. Francia, Alemania, Argentina y Bélgica, por cierto tres de cuatro europeos en un torneo poco propicio para el fútbol del ‘viejo continente’ a las primeras de cambio, se sumaron a los Brasil, Colombia, Holanda y Costa Rica para equilibrar un cuatro contra cuatro entre europeos y americanos. Vamos a analizar como se produjo la elección de estos ocho escogidos en nuestro foro mundialista.

Francia, primer cuartofinalista

El combinado galo se convirtió en el primero en sellar su pasaporte para cuartos tras ganar con un marcador mucho más desahogado de lo que transmitió el discurrir del choque (2-0) a la selección de Nigeria, que siempre intentó dar la cara aferrado a sus bazas y su potencial físico. Como ya nos había sucedido con anterioridad en esta misma fase final del Campeonato del Mundo de Fútbol 2014, asistimos nuevamente a un encuentro que se inicia con mucha intensidad, con un interesante abanico de acciones individuales de desequilibrio y, a partir de ahí y como consecuencia, con llegadas a las dos áreas con verdadera sensación de peligro.
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Francia entra más por su banda derecha para sacar buenos centros con Valbuena y Debuchy y, sin embargo, por el otro carril vimos un par de excelentes llegadas de Matuidi, cayendo a la espalda del lateral que marcaba a Benzema. Por el centro, el peligro permanente era Pogba, que llegaba muy bien para aprovechar su buen disparo. Si acaso, y en plano negativo, destacar la poca influencia de Benzema en el ataque en este periodo.

Por parte del conjunto africano, se prodigaron las acciones de uno contra uno en la banda y el posterior centro junto a rápidas salidas al contraataque. Hubo, como era de esperar, bastante contacto físico, porque ambos equipos tienen jugadores muy fuertes en ese aspecto.

En la segunda parte, parece que Nigeria llega más y mejor a la portería francesa y Loris se tiene que emplear a fondo para evitar que se inaugure el marcador. Didier Deschamps reacciona y da salida a Griezman por Giroud, pasando Benzema a su posición de delantero centro y enseguida se vieron los frutos. Una pared en la frontal con el propio Griezman deja al delantero del Real Madrid delante del portero y su disparo no entra porque Moses llegó a tiempo para sacar el balón antes de que cruzase la línea de gol.

A esta situación le siguen unos minutos de presión por parte francesa, con un tiro al larguero de Cabaye, un remate de cabeza de Benzema y, por fin y en el minuto 79, Pogba aprovecha un error del portero rival a la salida de un saque de esquina para conseguir de cabeza el 1-0 que inauguraba el marcador.

Nigeria, irremediablemente, tiene que irse hacia adelante y Griezman aprovecha para cogerle la espalda a la defensa y tener otra ocasión de gol que el portero despeja, esta vez con acierto, a saque desde la esquina.

En el tiempo añadido, Francia lanza un córner con la idea de perder algo de tiempo, se relaja la zaga nigeriana y Griezman ataca el primer palo anticipándose a su par y forzando un gol en propia puerta de su defensor, lo que suponía el dos a cero y la certificación de la clasificación para Francia al tiempo que la consiguiente eliminación del bloque africano.

Otra prórroga más

Alemania tuvo que acudir a la prórroga para deshacerse de Argelia. Antes de pitido inicial del encuentro a nadie se le escapaba que la primera era la gran favorita, pero después de ver los primeros 18 minutos del partido, en los que la segunda acumulaba un gol anulado, un par de llegadas de mucho peligro y un tiro de Ghoulam desde dentro del área alemana, igual ya no estábamos tan seguros de un razonamiento tan rotundo.
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Los argelinos jugaban muy juntos, colocándose sobre el césped con un 1-4-4-1-1, moviéndose con una buena coordinación y una idea muy clara, en cuanto fuesen capaces de recuperar el balón, tenían que salir en velocidad buscando la espalda de la defensa alemana, que estaba compuesta por cuatro centrales, ya que sus laterales son realmente centrales, y se mostraba mucho más lenta que los elementos ofensivos del contrario.

Alemania, con un 1-4-3-3, con muchos cambios de posiciones entre todos los futbolistas, excepto la comentada línea de retaguardia, jugaba bastante en corto, con muchos apoyos y notable movilidad. Pero para jugar de esa manera has de ser muy preciso y no perder el balón, o te puede ocurrir lo que les estaba ocurriendo, Argelia era más peligrosa al contraataque que Alemania con su ataque absolutamente organizado.

Los alemanes seguían jugando con la zaga adelantada y sólo la buena actuación de su portero Neuer les permitía seguir con el cero en su marcador. Eso sí, lo mismo se podía decir de Mbolhi, que con un par de paradas mantuvo a su equipo imbatido hasta llegar al descanso.

Schürrle, a la postre trascendental con su poco ortodoxo remate en el arranque de la prórroga, entra por Goetze y se sitúa en la derecha, tratando de encontrar alguna solución, con lo que Alemania empieza con más intensidad este segundo tiempo. Pero Argelia no renuncia al contraataque y el choque sigue teniendo muchas dosis de emoción. La posición del jugador del Chelsea en la diestra del ataque alemán hace que el equipo germano tengan más amplitud y al tiempo también más profundidad, dándole más sentido a su juego.

Vamos con algunas notas a tener en cuenta. A los sesenta y nueve minutos, se tiene que retirar Mustafi lesionado y entra Khedira en su lugar, ocupando este último su puesto natural en el medio del campo y pasando a actuar Lahm como lateral derecho.

Otra buena intervención de Mbolhi mantenía a su equipo en el partido en el minuto 80. A pesar de que Alemania seguía apretando, Argelia llegaba y generaba peligro con bastante frecuencia. El duelo seguía abierto y la intensidad empezaba a pasar factura de manera notoria a algunos de los protagonistas del cruce.

A pesar de la emoción y las ocasiones que ambos equipos crearon durante todo el partido, se llegó al termino del tiempo estipulado con empate a cero. Y no sólo por la gran aportación del portero argelino, uno de los responsables de ello, sino que también por el concurso de Neuer, el meta alemán, que con su posición adelantada en todo momento, salvó a su equipo en más de una ocasión y les permitió jugar otros 30 minutos de añadido.

Apenas comienza el tiempo extra y un balón perdido en el medio del campo por la defensa argelina permite salir rápido al contraataque al combinado alemán, culminando la jugada Schürrle, con algo de fortuna, y poniendo el uno a cero en el marcador.

Se abre y se adelanta más Argelia buscando el empate y eso hace que deje más espacios a los atacantes alemanes, que empiezan a tener más tiempo para encontrar el pase adecuado y, por tanto, a crear más peligro.

Como no podía ser de otra manera al final de la temporada y en estas condiciones, el cansancio va pasando factura a los jugadores y vamos viendo sustituciones por lesiones musculares o por calambres en cada partido. Por eso, los jugadores que entran desde el banquillo, como pudieron ser los casos de Shürrle y Khedira, le dan energía, solidez y equilibrio a su equipo y pueden marcar las diferencias.

Con el choque abierto y Argelia agotada, Ozil marca el segundo para Alemania en el descuento y parece dejar resuelto el tanteador. No del todo, porque el gol de Djabou en el último minuto aún le puso emoción y hasta el postrero segundo Argelia albergó esperanzas. Nuevamente un equipo que deja el Mundial pero después de hacer méritos como para seguir en él, Argelia. Enhorabuena a todos los componentes de esta selección, han sido un ejemplo para todos.

Argentina, 'in extremis'

Más de lo mismo en la segunda jornada de octavos. Argentina necesitó también del tiempo extra para solventar su eliminatoria ante una voluntariosa Suiza, que no se lo puso precisamente fácil. El tanto de Ángel Di María en la prórroga vale su peso en oro y deja con opciones a la ‘albiceleste’, que por momento dudó y mucho de que eso acabase convirtiéndose en realidad.

Del primer tiempo habría poco que contar en honor a la verdad si no nos apasionase todo lo que rodea al fútbol y quisiésemos hacer cuantas lecturas fuesen necesarias para sacar conclusiones. Apenas alguna acción a balón parado con algo de lustre, un saque de esquina de Suiza, con pase atrás de Shaqiri, que remata Xhaka y obliga a intervenir a Romero, o alguna falta lateral, para tener la sensación de que se podía convertir algún gol. Pero todo cuenta.

Incluso en la ocasión más clara de Suiza, en la que Drmic encaraba a Romero y éste dudaba si salir o no, el jugador suizo terminó tirando el balón inocentemente a las manos del portero cuando parecía que la jugada iba a tener mucha más peligro.

Messi jugaba por detrás de los delanteros en una zona que, por lógica, tiene que estar bastante poblada de jugadores. Además, la falta de amplitud del ataque argentino parecía facilitar la defensa de esa parte central por parte de los centrocampistas suizos. El sistema argentino siempre te da superioridad por dentro, pero si no tienes amplitud por fuera, precisamente ese espacio por dentro se puede defender simplemente por acumulación y estando algo replegados. Así transcurrió una primera entrega que no pasará a los anales de la historia y que, lógicamente y a la vista de lo anterior, se vio condenada al cero a cero.

Ya de entrada en el segundo tiempo, vemos algo más de lógica, más cercano a la ortodoxia. Un balón largo de la zaga suramericana, buscando aprovechar la enorme velocidad de Lavezzi, y buena ocasión argentina que termina en córner. A partir de ahí, parece que se animan los dos equipos y por fin vemos algunas acciones que terminan en ambas áreas con cierto peligro.

Rojo sube con más frecuencia por la izquierda y saca algunos centros que ya hacen dudar a la defensa suiza e intervenir cor urgencia a su portero. Otro centro del propio Rojo permite a Higuaín hacer un peligroso remate de cabeza que es despejado por el meta suizo. En el minuto 65, Ottmar Hitzfeld reacciona y mueve pieza. Mete a Fernandes por Xhaka con la intención de proteger esa banda derecha suya por la que empezaba a entrar con mordiente su rival. La albiceleste decide penetrar ahora por la otra banda y Zabaleta empieza a llegar más tras las ‘líneas enemigas’ creando mucho peligro con sus centros.

Entra Palacio por Lavezzi (m. 74) y enseguida remata cruzado de cabeza un buen centro de Messi al área. Sigue teniendo el balón Argentina, pero le falta quizás una pizca de velocidad en la circulación, a pesar de lo cual, continúan acosando la puerta rival y las ocasiones, más o menos claras, van llegando poco a poco. Ambos conjuntos aprietan de cara al epílogo, pero la fatiga empieza a aparecer y no ayuda al juego vistoso mientras los errores abundan. A consecuencia de todo ello, llegamos al final del partido sin goles y con la esperanza de que el tiempo suplementario nos dejase algo más.

Si no era fácil saber cómo haría gol Argentina, aún más difícil era adivinarlo por el bando suizo. No abundaban las acciones que te hicieran pensar que llegaría y todo empezaba a parecer supeditado al error defensivo o a la jugada individual inesperada. Suiza seguía cerrándose bien y su rival movía el cuero sin velocidad. El cansancio iba abriendo el duelo y menudeaban ya los contraataques.

Sabella busca cambiar algo y tener algo de energía para los minutos finales, dando entrada a Basanta primero y a Biglia después. Di Maria arranca desde la derecha hacia adentro y Messi se deja ver entre líneas, pero esa zona sigue congestionada y no es fácil encontrar el camino del gol. Suiza da entrada a Dzemaili, que se sitúa en la izquierda dando libertad a Shaqiri por el centro.

Cuando parecíamos abocados a otra tanda de penaltis, una recuperación de balón permite a Messi encarar la defensa suiza y pasar a Di Maria, que desde la derecha cruza con su pierna izquierda y hace el único tanto del partido y el que vale la clasificación. Y eso que sólo unos minutos más tarde, Dzemaili remata de cabeza al palo y a punto está de empatar, dándole emoción a los minutos finales que nos dejaron la figura de Benaglio como delantero centro, Di Maria tratando de marcar a puerta vacía y una falta en la frontal del área con el tiempo cumplido que suponía la última oportunidad de empatar para Suiza y en la que Shaqiri lanza contra la barrera dejando a Argentina clasificada para octavos. Cosas del fútbol.

Bélgica, también

Belgas y estadounidenses también se sumaron a la moda e igualmente alargaron cruce y jornada para añadir dramatismo al grupo de los elegidos. Gran inicio del partido por parte de Bélgica, con una recuperación de balón y un contraataque que terminó con tiro de Origi, aunque los norteamericanos iniciaron igualmente con un intenso pressing y con la idea clara de jugar el balón con velocidad desde el primer momento del choque.
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El equipo europeo partía con su clásico 1-4-2-3-1 y su rival asentado sobre una variante de ese mismo dibujo, porque los tres centrocampistas intercambiaban constantemente sus posiciones y podía ser un medio campo a tres en muchas fases (1-4-3-3). Tras veinte minutos de partido, la tónica seguía siendo la misma, Bélgica aprovechaba la calidad de sus exteriores para crear peligro o lo hacía con sus salidas a la contra, mientras EEUU, cada vez que recuperaba un balón, se plantaba delante de la línea defensiva belga buscando ese ultimo pase decisivo.

Los primeros llegaban con jugadas de uno contra uno en la banda o dobladas de los laterales, su rival, con la entrada de Yedlin, tuvo un par de incorporaciones por esa banda derecha con mucha velocidad y también mucho peligro. En definitiva, se llegaba al descanso en medio de un partido entretenido que podía inclinarse hacia cualquier lado de un momento a otro.

Quizás por eso, Bélgica inicia el segundo tiempo atacando y a los americanos les cuesta más salir a la contra, tienen que defender más abajo y el peligro ronda su portería con más frecuencia. Un centro de Vertonghen que no llega a rematar Origi, un remate de cabeza del mismo Origi al larguero y una nueva jugada con tiro de De Bruyne que despeja Howard son la prueba de ello. Luego, una ocasión de los americanos, seguida de la oportunidad de Mertens, en jugada de Origi segundos antes de ser sustituido el jugador del Nápoles por Mirallas, que se coloca también en la banda derecha.

Cuando los ‘rojos’ tienen que defender, Fellaini juega como medio centro junto a Witsel y en cuanto hay la posibilidad de un centro desde la banda, se incorpora al área quedándose De Bruyne fuera para equilibrar al equipo. Por su parte, el conjunto americano empieza a tener problemas para mantener el ritmo del principio y los delanteros belgas siguen llegando con frecuencia al área rival. Se marcha Zusi y entra Wondolowski, para darle algo de aire al equipo, en el minuto 71. Por un tiempo dan sensación de que pueden sorprender a la defensa belga, pero Hazard recupera un balón bastante atrás y lanza un contraataque que no culmina en gol Mirallas por la buena intervención de Howard.

Sigue el partido abierto. Hazard tira con peligro, sale al contraataque USA, recupera y contraataca Bélgica, corner y, en el rechace, sale nuevamente a la contra el equipo estadounidense... Luego viene una ocasión de Van Buyten y un remate de cabeza del mismo jugador en el saque de esquina posterior. En fin, partido de ida y vuelta, aunque el bloque europeo llegó muchas más veces que su rival.

Entonces llega la sustitución de Lukaku por Origi y un ajuste táctico, con Hazard jugando en el centro y De Bruyne en la izquierda. En la primera intervención de Lukaku, aprovecha su fortaleza para marcharse de su marcador y pasar hacia De Bruyne, que se gira muy bien y tira cruzado para marcar el primer gol para su equipo. Con el equipo estadounidense volcado en ataque, un nuevo contraataque contrario permite al propio Lukaku establecer el dos a cero y afrontar la segunda parte del tiempo suplementario con una importante ventaja. Pero Klinsman decide dar minutos al joven Green y sale por Bedoya, el cambio le sale perfecto, porque, con un buen desmarque hacia adentro, consigue un gol fundamental para la motivación de su equipo que ya parecía entregado. Y la cosa iba a más. Otra ocasión para los americanos y se percibe la tensión en las filas belgas, algo con lo que Lukaku no pudo terminar cuando, en un uno contra uno con Howard, éste volvió a despejar con los pies y evitó el tercer gol de Bélgica. Más cambios. Entra Chadli por Hazard, buscando más energía para los minutos finales, pero eso cuenta poco, los dos equipos están ya ‘partidos’, con la mayoría en el área belga y tres o cuatro futbolistas en el resto del campo.

Una gran falta frontal ensayada pudo suponer de nuevo el empate para el equipo americano, pero Courtois mostró una vez más su excelente nivel y que es una de las figuras de este Mundial para redondear una enorme temporada.

El acoso era del equipo que capitaneaba Dempsey y los contrarios defendían ‘como podían’ acumulando hombres atrás y sin mucho orden.

Una vez más, un equipo, Bélgica en este caso, llega a cuartos con sufrimiento, fue superior, de acuerdo, pero hasta el final el resultado fue incierto y todos los que vimos el partido disfrutamos por ello. Enhorabuena a los dos equipos por el gran partido disputado.

Dicho lo cual y pasando a limpio todo lo anterior, las ocho selecciones que acabaron la primera fase como campeones de sus respectivos grupos son los que disputarán los cuartos de final y con estos cruces: Brasil (Grupo A) contra Colombia (C), Holanda (B) ante Costa Rica (D), Francia (E) frente a Alemania (G) y Argentina (F) vs. Bélgica (H). Curioso, ¿verdad? Pues eso.