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10
Jun 2014
12:06

Análisis previo al inicio inminente del Mundial de Brasil 2014

En 1950, cerca de 200.000 espectadores acudían al mítico estadio de Maracaná a seguir en directo el Brasil-Uruguay, un duelo que, como sabe cualquiera que tenga una mínima relación con la historia futbolística, acabó con la victoria del combinado ‘charrúa’ por 1-2 para desesperación de todo un pueblo, el brasileño. Ahora, 64 años después, Brasil tiene la ocasión de desquitarse y triunfar nuevamente sobre el majestuoso escenario de Maracaná.

La victoria brasileña (3-0) ante la España campeona del Mundo, en junio de 2013 y en la Copa Confederaciones y el hecho de que el Mundial se dispute ahora en un país en el que los 190 millones de personas que lo habitan estarán apoyando decididamente a su selección, les concede el papel de favoritos.

A esto tenemos que añadir que hasta la fecha, seis de las diecinueve ediciones disputadas de la Copa Mundial de la FIFA (31,58%) han sido ganadas por el país anfitrión y ninguna selección europea ha conseguido imponerse en esta competición cuando se disputó América. Eso le debería añadir algunas opciones más al propio equipo anfitrión, porque las dos selecciones que están por delante de la ‘canarinha’ en el ranking mundial, España y Alemania, llegan obviamente desde el ‘Viejo Continente’. Pero, ¿a qué se debe esta curiosa estadística? ¿Aclimatación, estilo de juego, calor, ritmo de la competición, presión de los aficionados…? Estas son las palabras que ocuparían puestos de privilegio en los llamados ‘trending’, pero en honor a la verdad, ¿tienen fundamento o es sólo que las selecciones sudamericanas han sido simple y llanamente más fuertes?

Estos últimos días he leído con cierta frecuencia que las selecciones se tienen que aclimatar como primera ineludible condición para aspirar al hipotético éxito. Se habla con suficiencia de la humedad, se aporta que hará mucho calor y es evidente que todo esto puede afectar, de una u otra manera, al rendimiento de los futbolistas. Pero para teorizar sobre estos criterios hay personas mucho más preparadas que yo y con más cualificada opinión. Lo mismo que sobre la influencia que pueden tener los espectadores y su actitud de apoyo en cada uno de los encuentros. Sin embargo, sí me gustaría comentar algo en lo referente al estilo o al ritmo de juego, a la manera de jugar de algunos de los equipos más importantes que concurren a esta convocatoria futbolística intercontinental.

Sin entrar en un análisis táctico muy detallado, algo que quizás haremos a medida que los equipos vayan disputando partidos, sí me gustaría hacer referencia a lo que podemos esperar de alguna de estas selecciones.

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En el Grupo A, Brasil será sin duda la atracción. Su mayor problema radica en la presión que tendrá que soportar por lo que se espera de los anfitriones. Brasil es el único equipo que ha disputado todas las ediciones de esta ‘prueba reina’. Se proclamó campeón en cinco ocasiones (1958, 1962, 1970, 1994 y 2002), subcampeón en dos más (1950 y 1998) y tercero en otras dos (1938 y 1978). Es evidente que el criterio de éxito de su hinchada es algo fuera de lo común y en este caso podemos asegurar que ser segundos no será suficiente para la afición ‘canarinha’.

Su seleccionador, Luiz Felipe Scolari, ya ha ganado un mundial (2002) y tiene experiencia más que suficiente como para soportar esa presión. Con un 1-4-2-3-1 como sistema básico, Neymar, si no tiene problemas con su tobillo, está llamado a ser el hombre clave del equipo, sin olvidar a elementos fundamentales como Oscar, David Luiz, Thiago Silva…, o la experiencia de Julio César en la portería. Suerte también para Henrique, se lo merece. Fred, su delantero centro, reconoció que la selección "verdeamarela" todavía no alcanzó su mejor nivel técnico y táctico. "Estamos bien, pero debemos evolucionar", vino a decir.

Mucho tendrá que ver esta evolución con su capacidad para superar a los equipos metidos atrás, porque eso es lo que parece que les espera en la mayoría de los partidos.

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En el Grupo B, España será la favorita. Pero como Brasil, tendrá que adaptarse a jugar contra escuadras replegadas atrás. A eso habrá que añadir posiblemente la diferencia entre la hierba, normalmente alta en Sudamérica, lo que ralentiza la velocidad en la circulación del balón, algo que se considera fundamental para sorprender a equipos cerrados.

Holanda, ya ha hecho declaración de intenciones y, por medio de su seleccionador, Louis Van Gaal, ha venido a advertir que "la calidad de España nos obliga a jugar con cinco atrás".

La recuperación de Diego Costa será, sin duda, una buena noticia para Vicente del Bosque, pero tengo la sensación de que David Silva, como ya evidenció ante El Salvador, puede ser una pieza absolutamente clave para abrir más de una defensa cerrada de las que seguro se van a encontrar los españoles. ¿Nos sorprenderá Vicente con el tan traído y llevado ‘falso nueve’ en alguno de los encuentros? A nivel personal, espero que Albiol y Reina disfruten de algunos minutos para mostrar su calidad.

En el Grupo C, Costa de Marfil parece la gran candidata, con Yaya Touré, Gervinho o Drogba como muestra de todo su potencial en ataque. Sin embargo, Colombia, con Armero y Zúñiga como nuestros representantes (SSC Nápoles) y con un espíritu de grupo encomiable, puede sorprender a los marfileños y ‘colarse’ incluso como primera de grupo.

El Grupo D es, sin duda, el grupo más igualado. Será muy interesante ver a la renovada Inglaterra, con la mezcla de jóvenes como Sterling, Barkley o Sturridge y veteranos como Gerrard, Cahill, Lampard o Johnson, enfrentarse a una selección como la italiana, que se adapta perfectamente al rival de turno y puede jugar con defensa de cinco o con un 1-4-3-3 como hizo ante el Fluminense con tan buen resultado (5-2), gracias a los dos napolitanos Inmobile (3) y nuestro Lorenzo Insigne (2).

Ambas selecciones tendrán que hacerlo muy bien para superar a la sólida Uruguay, que a pesar de las dificultades que pudiera tener Luis Suárez para llegar a tiempo a estos partidos, dispondrá de Cavani como su principal arma ofensiva mientras tanto. Un equipo con una excepcional motivación y que lleva bastante tiempo madurando con los mismos futbolistas, lo que le da cierta ventaja unida a la ya comentada de jugar en su propio continente.

En estos partidos, nuevamente la velocidad del juego puede ser la clave del posible éxito de Inglaterra.

En el Grupo E, Francia y Suiza, con Behrami, Dzemaili e Inler, parecen favoritas y los franceses parecen haber reforzado esa idea con su 1-4-3-3 y el 8-0 ante Jamaica conseguido con la base de ese sistema.

Otra de las selecciones favoritas, Argentina, estará en el grupo F. El tridente de ataque con Messi, Agüero e Higuaín es suficiente como para asustar a cualquier defensa. Pero es que, por si esto fuera poco, nuevamente hablamos de una selección sudamericana con una especial motivación para intentar ganar esta competición. Mascherano dará equilibrio al medio campo y Fede Fernández contribuirá a proteger la portería celeste, con Andújar esperando su oportunidad. Messi dice que pelearán por el Mundial porque están más unidos que nunca. Buena señal, muy buena señal para Argentina.

Parece que en el Grupo G, Alemania tendrá como principal amenaza a Portugal. En base a ello, la lesión de Reus y la recuperación de Cristiano Ronaldo seguro que serán muy importantes. Parece que Alemania apostará por el 1-4-2-3-1, con la atracción de Klose como referencia en ataque. Un total de 14 goles hacen de él el máximo artillero de los 736 jugadores que participarán en este Mundial. Por su parte, Portugal apostará por el 1-4-3-3, con Ronaldo como incógnita y esperanza para el combinado luso.

En el Grupo H tenemos que destacar que Rusia será la única selección con el 100% de los jugadores jugando en su liga y, sin embargo, la Argelia de nuestro lateral Ghoulam, por el contrario, será la única selección en la que ninguno de sus jugadores juega en el mismo equipo.

La edad media de Bélgica está establecida en 25 años y 11 meses, una de las más jóvenes del torneo, siendo la edad media de los últimos cuatro mundiales de 27 años y cinco meses. La juventud y calidad del equipo belga son una ventaja, porque su fútbol tiene que ser por fuerza alegre. Con jugadores como Hazard, De Bruyne, Lukaku y Mertens no puede ser de otra manera. Aunque la experiencia de su defensa es una garantía de equilibrio entre el ataque y la defensa.

En definitiva, la velocidad del juego, el ritmo que tengan los partidos puede ser un factor determinante para que las selecciones europeas puedan romper el maleficio y vencer por primera vez en la historia en Sudamérica. Veremos.