El Blog de Rafa Benítez RSS El Blog de Rafa Benítez

20
Sep 2012
18:38

Terminada la primera jornada de la fase de grupos de esta nueva edición de la UEFA CHAMPIONS LEAGUE, estamos en disposición de empezar a sacar algunas conclusiones al respecto. En la mayoría de los casos, y de los partidos en liza, ganaron los favoritos y, al tiempo, calmaron algún arranque no muy lustroso y mostraron sus candidaturas para estar en la final de Londres. Hicieron buenos los pronósticos Oporto, PSG, Arsenal, Dortmund, Real Madrid…, en la sesión del martes e hicieron lo propio Shakhtar, Bayern, Barcelona…, en la del miércoles. Sorprendente en lo positivo ese contundente arranque del Málaga en su estreno, aunque hubo otros resultados bastante sonoros. Vamos, si os parece, a sacarle punta a esta doble jornada de la primera entrega de la fase de grupos de la ECL, advirtiendo de antemano que es imposible ver todos los partidos, por lo que no todos ellos serán objeto de análisis.

Real Madrid, 3-Manchester City, 2.

Imagen

El Real Madrid, que acabó ganando in extremis al City (3-2), partió del anunciado 1-4-3-3, con la sorpresa de Varane como central en lugar del habitual Sergio Ramos y con Alonso como referencia en mediocampo, con Essien y Khedira moviéndose con libertad por delante e intercambiando posiciones según dónde terminasen las jugadas. En la primera parte, el equipo blanco llegó a tener hasta un 74% de posesión, lo que de por sí nos refleja cómo se desarrolló este primer tiempo, con el City replegado, esperando salir al contraataque y el cuadro local al ataque, tratando de encontrar huecos en la poblada zona defensiva del bloque inglés.
A pesar de este planteamiento tan claro, los madridistas tuvieron alguna ocasión tras recuperar el balón arriba y sorprender por medio de Ronaldo o bien al cogerle la espalda a la defensa británica. La presencia en esa línea defensiva de Nastasic y Maicon, los últimos en incorporarse al equipo justo antes del cierre del mercado de fichajes, suponía una descoordinación lógica que les pudo costar algún gol.
El ataque del Real Madrid se basaba mucho en la subida de los laterales para aprovechar los espacios que dejaban Di María en la derecha, para que subiese Arbeloa, y, sobre todo, Ronaldo en la izquierda, para permitir las incorporaciones de Marcelo. Casi siempre con la misma jugada, regate hacia adentro y tiro con la pierna dominante en ambos casos. Por su parte, Marcelo llegaba y tiraba a puerta constantemente creando bastante peligro. Otra de las opciones de ataque de los locales eran las acciones individuales, especialmente de Ronaldo que buscaba con frecuencia encarar a Maicon.
Por su parte, el Manchester City salió con un 1-4-2-3-1. El equipo estaba organizado, pero le faltaba compenetración en la línea defensiva. Javi García y Barry protegían a los centrales en las bandas mientras Nasri y Silva, junto a Yayá Touré y Tévez más adelantado, eran los encargados de llevar el ataque. El problema es que el City no tenía posesión y esos jugadores la necesitan para crear verdadero peligro. Su juego en definitiva se basaba en las salidas que pudiese llevar a cabo Touré y no mucho más.

En el segundo tiempo, tras la lesión al final de la primera parte de Nasri, el City inicia la segunda con Kolarov en la izquierda y Silva en la derecha, pero con una defensa ‘de cinco’. Maicon y el propio Kolarov hacían las veces de ‘carrileros’. El equipo se agrupa bien y el Real Madrid busca el gol a través de tiros desde fuera y alguna penetración pero con poca precisión. En uno de los pocos contraataques del City, Touré encuentra a Dzeko, que había sustituido a Silva, y se adelantan en el marcador.
Mourinho había dado salida a Ozil por Essien y más tarde a Modric y Benzema por Khedira e Higuaín buscando claramente más calidad para penetrar en la poblada defensa inglesa.
El City encontraba más espacios a la espalda de la adelantada defensa del Real Madrid y Touré casi consigue el segundo gol para su equipo. Sin embargo, fue el conjunto local, por medio de Marcelo, el que consiguió, tras un buen tiro desde fuera del área, el tanto del empate. Seguía apretando el Madrid, pero fue el City el que marcó su segundo gol en una falta sacada por Kolarov, que tal vez toca ligeramente Alonso y entra ajustada al palo más alejado. Enseguida la reacción de los ‘blancos’, con un buen movimiento de Benzema que consigue el 2-2.
Mancini había dado entrada a Zabaleta en lugar de Maicon, para proteger esa banda, y precisamente por ahí llegó el gol de la victoria de los blancos con un nuevo regate de Ronaldo hacia dentro seguido de un fuerte disparo que puso el 3-2 en el marcador y le dio los tres puntos al cuadro madridista.

Borussia Dortmund, 1-Ajax, 0.

Ganó por la mínima el Borussia en un duelo que dejó traslucir dos imágenes distintas del cuadro alemán coincidiendo con cada una de las mitades del partido. Una primera, en la que mostró demasiadas dudas en las transiciones defensa-ataque, evidenció ciertos desajustes defensivos y mucha distancia con la portería rival y le faltó regularidad en sus movimientos de repliegues y una segunda en la que tuvieron buena capacidad de respuesta y reacción, lograron recuperar el balón en campo rival e imprimieron mayor intensidad, ritmo y agresividad a su fútbol. Insistieron más y mejor con los movimientos entre líneas, sobre todo de Reus y Gotze, y también con las incorporaciones desde segunda línea y desde ambos costados, con Piszczek y Schmelzer. Todo ello partiendo de su habitual 1-4-2-3-1. La diferencia, la efectividad de cara al gol, con Lewandowski marcando él único gol del encuentro y a pesar del fallo del penalti por parte de Hummels.

Enfrente, un Ajax (1-4-3-3) que dio una buena sensación en general, salvo en la efectividad antes comentada. Durante el primer periodo hizo una buena lectura del partido, tuvo más posesión que el equipo rival (55%), supo dar buena salida al balón desde la zona de iniciación, con los dos centrales (Moisander y Alderweireld), y velocidad al juego de ataque. Al tiempo, supo combatir al rival y generar dos ocasiones de gol en acciones de contragolpe con rapidez y buen orden y logró tener buen equilibrio entre líneas. En el segundo periodo, siguieron manteniendo posesiones largas, también ocasiones de gol en los primeros minutos, aunque bajaron en intensidad. Los movimientos de apoyos y de golpeos los realizaron más al pie que al espacio, se mostraron mas débiles en defender las bandas, tuvieron algunos problemas defendiendo las acciones a balón parado y en general bajaron bastante en defensa en el segundo período.

AC Milán, 0-Anderlecht, 0.

Empate sin goles en ‘San Siro’. El Milán (1-4-3-2-1, con variante sobre el sistema habitual del 1-4-3-1-2) no tuvo un buen ritmo de juego, se le notaba la ansiedad y jugaron algo precipitados en la fase de elaboración. Tuvo algo más de posesión que su rival, pero le faltó la claridad de ideas que se necesita en los metros finales para marcar la diferencia cerca del área contraria.
Mientras, el Anderlecht (1-4-2-3-1), un equipo con menos recursos técnicos que su rival pero que dio una gran sensación de solidez, supo tener una buena lectura del partido durante los noventa minutos, mostró buena capacidad colectiva, fue sólido por el centro, mostró muy buenos movimientos de ayudas y coberturas y, en suma, apuntó una sensación general de equipo disciplinado, ordenado y con una buena idea de cómo salir al contragolpe.

PSG, 4 – Dínamo Kiev, 1.

Encuentro dominado desde el inicio por el PSG que utilizó un sistema 1-4-3-3, con la línea de cuatro defensas y los tres centrocampistas muy ordenadas y siempre atentas en defensa y los tres atacantes muy móviles y activos en ataque, pero sacrificándose menos en defensa. Fue sorprendente ver como el PSG, tras recuperar el balón, realizó ataques muy rápidos con escaso número de toques y pocos jugadores, siendo Verratti uno de los que más acciones rápidas ofensivas inició con pases a los jugadores exteriores tras recuperar el balón. La movilidad permanente en ataque de Ibrahimovic, Menez y Pastore fue determinante para sostener un ataque casi continuo del PSG y no permitir al Dínamo salir con comodidad. Con la entrada de Lavezzi y Nene, el control del juego de ataque y la velocidad se mantuvieron, no en balde se trata de jugadores ofensivos de mucha calidad. El Dínamo no tuvo muchas opciones, puesto que le duraba poco el balón y el PSG en defensa estaba bien ordenando y defendiendo con intensidad.

Olympiakos, 1-Schalke 04, 2.

El Olympiakos y el Schalke 04 se enfrentaron proponiendo dos ideas de juego parecidas, intentando no cometer errores defensivos para no dar facilidades al contrario, lo que se tradujo en un partido igualado con pocas ocasiones de gol. El Olympiakos, con un sistema 1-4-2-3-1, empezó dominando la posesión de balón pero con poca claridad en sus acciones ofensivas, que se limitaban a incursiones de Paulo Machado desde la banda izquierda o balones al área de Torosidis buscando a Djebbour. El Schalke 04 planteó también un 1-4-2-3-1, aunque con un posicionamiento más retrasado, dejando la iniciativa al conjunto griego y creando peligro en disparos lejanos de Fuchs y Neustädter o en acciones a balón parado. Precisamente en un córner sacado al primer palo por Farfán desde la derecha, Höwedes establecería el primer gol, cinco minutos antes de llegar al descanso.

En la segunda parte, el Schalke se fue haciendo poco a poco con el control del partido, en parte porque el Olympiakos retrasa un poco su posición y porque Farfán, Holtby y Barnetta participan más en la construcción de juego que en el primer periodo. En el minuto 57, después de una doble ocasión para Olympiakos en las botas para Abdoun y Fuster, llega el gol del primero tras un saque de puerta del Schalke en el que se producen varios errores en cadena de la defensa alemana. Sin tiempo para disfrutar el gol, Huntelaar en una buena jugada colectiva y tras una asistencia de Holtby establece el 1-2 y aún tiene la oportunidad de aumentar la ventaja en un penalti que envía al palo de la portería defendida por Megyeri. El Olympiakos intentó reaccionar haciendo dando entrada a Greco y Mitroglou por Modesto y Abdoun, y cambiando a un sistema 1-4-4-2 con Mitroglou y Djebbour en punta y Machado en banda derecha, pero el partido acabaría con una importante victoria para los alemanes en un campo siempre difícil.

Chelsea, 2-Juventus, 2.

Igualaron finalmente ‘blues’ y ‘blanquinegros’ en un partido que se sabía a priori que sería difícil para el Chelsea por la trayectoria de la Juventus en la última temporada y su inicio en el campeonato italiano. Los turineses han evolucionado esta temporada a un sistema con tres centrales pero siguen igual de sólidos. En los primeros minutos del choque, el conjunto local apretó con un par de saques de esquina a favor en los que se pudo apreciar la intensidad defensiva de los italianos intentando controlar el juego aéreo de los londinenses y también la dificultad que entraña conseguirlo por la estatura y corpulencia de muchos de los jugadores del Chelsea.

Inician el partido los ingleses con un 1-4-2-3-1, con Óscar por detrás de Torres. Desde el primer momento también podemos notar como Di Matteo le había dicho a Torres que estuviese pendiente de Pirlo cuando el Chelsea no tuviese el balón, dejando salir a los centrales para luego apretarles cuando ya no podían jugar con el centrocampista organizador del juego albinegro.
Hazard en la izquierda y Ramires en la derecha tenían que abrir el campo y desequilibrar a dos jugadores, Lichsteiner y Asamoah, que hicieron un gran trabajo cada uno en su banda correspondiente. Esta defensa ‘de cinco’ de la Juventus, que en realidad es de tres cuando tiene el balón, dejaba a Torres sólo con los tres centrales y con Óscar algo alejado del delantero español, lo que permitía a los italianos tener más posesión saliendo desde atrás ante la imposibilidad de presionarlos.
El mediocampo de la ‘Juve’ estaba formado por Vidal a la derecha, Pirlo en el centro y Marchisio a la izquierda. Los dos jugadores de fuera tienen llegada al área, dinamismo y pueden marcar, como de hecho lo hizo Vidal, por lo que le dan muchas alternativas a su equipo. Arriba, Giovinco era difícil de controlar por su movilidad y rapidez de movimientos en espacios cortos. Además, tiene mucha facilidad para enlazar con Vucinic, el otro delantero que también tiene calidad y movilidad, por lo que pusieron a prueba continuamente a los jugadores centrales del Chelsea.
La Juventus tenía algo más el balón y el Chelsea buscaba el contraataque por medio de Torres o del desequilibrio, cuando conseguía que participasen en el juego Óscar, Ramires o Hazard.
El duelo estaba igualado con algunas jugadas aisladas de peligro por parte del Chelsea y, en cuanto a la ‘Juve’, una buena llegada desde atrás de Marchisio, que coge por dentro a Ivanovic.
En el minuto 29, Vucinic tiene una gran ocasión, aunque todo termina con un tiro fuera.
Un poco más tarde, en el minuto 31, Óscar marca el primer gol del partido mediante un tiro desde fuera desviado por Bonucci. Sólo un par de minutos más tarde, el propio jugador brasileño marca el tanto de la jornada al conseguir, otra vez desde fuera aunque esta vez al girarse rápido, poner el balón cerca de la escuadra de la portería defendida por Buffon que no puede hacer nada. Un detalle a destacar fue el carácter mostrado por Vidal unos minutos más tarde. Se había torcido el tobillo y parecía que tendría que dejar el encuentro. Sin embargo, no sólo no lo hizo sino que convirtió el primer tanto de su equipo en el minuto 38 y devolvió la confianza a su escuadra.

La Juventus terminó la primera parte con algo más de posesión que el Chelsea y dando la sensación de que el ambiente no les iba a afectar de forma negativa. En la segunda mitad, los italianos siguen saliendo bien desde atrás, aprovechan la amplitud en las bandas para cambiar la orientación del juego y eso hace que se abra el mediocampo del Chelsea, lo que vuelven a aprovechar los italianos para jugar por dentro con Marchisio o Vidal, que combinan rápido y bien con Giovinco o Vucinic progresando a base de pases cortos y rápidos, siempre con sensación de peligro, en el campo contrario. Como decía antes, fijar a estos jugadores con tanta movilidad y dinamismo no es tarea fácil. Y menos para jugadores de las características de Lampard, Obi Mikel o Terry, que son mucho más corpulentos. Durante unos minutos, la ‘Juve’ controla el partido, presiona bien al perder el balón y tiene un par de ocasiones por medio de Giovinco, con un tiro que despeja a córner Cole, y Marchisio, llegando otra vez desde atrás.
Llegados a este punto, entra Bertrand por Ramires y se coloca a la izquierda, pasando Hazard a la derecha, y un poco más tarde Mata sustituye a un renqueante Óscar al tiempo que los italianos dan entrada a Quagliarella por Giovinco e Isla por Lichsteiner. Claramente buscaban algo más de frescura para seguir su presión.
Mata tiene una gran ocasión tras combinar bien con Hazard y las imprecisiones al final del encuentro hacen que los italianos recuperen un balón en mediocampo. Terry no sigue a Quagliarella en su desmarque y trata de hacer el fuera de juego que no es tal, con lo que el delantero italiano consigue el segundo gol de su equipo y, por lo tanto, el empate a dos.
Un par de minutos más tarde, otro desajuste en la defensa del Chelsea permite a Marchisio llegar otra vez con peligro y un nuevo lanzamiento de Quagliarella, esta vez al larguero, deja claro que la ‘Juve’ es un gran equipo que puede ganar en cualquier campo.
En definitiva, un buen partido, jugado con intensidad y buen ritmo y que en lo táctico tiene muchas cosas interesantes para analizar al enfrentar dos sistemas totalmente diferentes.

Bayern Munich, 2-Valencia, 1.
Imagen

Partido relativamente cómodo para el Bayern, jugando a partir del 1-4-2-3-1 aunque con dos estilos distintos en cada mitad. En el primer tiempo, el Bayern presionó arriba desde el comienzo del duelo intentando recuperar el balón cerca del área del Valencia. Con poco juego por las bandas, ya que los exteriores, Ribery y Robben, fueron bien fijados por Cissokho, Guardado y la ayuda de Tino Costa, en banda izquierda, y Pereira, Feghouli y Parejo, en la derecha. Esto obligaba a los locales citados anteriormente a meterse hacia dentro y esto, junto con la incorporación de Kroos con Pizarro fijando a los centrales, posibilitó un ataque fluido del Bayern aunque sin crear muchas ocasiones.

El Valencia se amparó en el 1-4-4-2 y muy ordenado defensivamente desde el inicio, aunque con inferioridad en el centro del campo salvo las ayudas puntualmente de Jonás y Soldado. También se mostró un poco espeso en ataque, perdiendo el balón con mucha facilidad en el primer tiempo, cosa que no ocurrió en el segundo. Los ataques del Valencia fueron insistentes principalmente a través de Feghouli, pero con poca profundidad.
El primer gol del Bayern vino de uno de los pocos contraataques de los que dispuso en el primer tiempo. En el segundo, el cuadro bávaro fue mucho más conservador, ordenado en defensa y saliendo al contraataque con mucha más frecuencia. El Valencia, por su parte, intentó jugar de forma más combinativa pero con poca presencia en el área rival. La salida de Valdez le dio la posibilidad de jugar en ocasiones de forma más directa y sostuvo más el ataque realizando una muy buena presión en la primera línea. Javi Martínez, en una posición un poco más retrasada de lo habitual, con mucha seguridad en el pase, aportó dinamismo al juego ofensivo del Bayern.

Para conocer todos los resultados y clasificaciones de la Champions League, haga click sobre la siguiente imagen:
Imagen