El Blog de Rafa Benítez RSS El Blog de Rafa Benítez

06
Feb 2012
13:20

Avanza la presente edición de la Copa de África y lo hace consumiendo poco a poco su calendario de competición previsto. Hemos abordado los cuartos de final y de ellos también podemos sacar un buen puñado de conclusiones que pasamos enseguida a enumerar.

Costa de Marfil, 3-Guinea Ecuatorial, 0.

A priori, todo el mundo sabía que Costa de Marfil era el gran favorito, pero se esperaba que Guinea tuviera opciones de dar la sorpresa por el buen campeonato que estaba llevando a cabo. Al final, se cumplió el pronóstico y Costa de Marfil lo demostró en el campo.
Empezaron los marfileños jugando con un 1-4-1-4-1, con Drogba (11) como referencia arriba, aunque cambiaron el sistema varias veces durante el encuentro, con Gosso (6) como lateral derecho al incio y Gervinho (10) arriba abierto a la derecha, para pasar a intercambiar posiciones entre futbolistas y luego evolucionar a 1-4-2-3-1 en la segunda parte, con libertad para Yaya Touré (19) por detrás de Drogba.

Al margen de los sistemas de uno y otro equipo, lo que quedó claro fue la superioridad de Costa de Marfil. Movió el balón con paciencia cuando no encontraba espacio para penetrar y salió bien a la contra cuando tenía ventaja en el marcador y más metros para correr.
Por su parte, Guinea Ecuatorial partió de un 1-4-4-1-1, que podría ser un 1-4-2-3-1 según los movimientos de los hombres de fuera. Mostró buena capacidad de trabajo a nivel colectivo, trató de salir con transiciones rápidas, pero no sorprendió demasiado a los defensores de Costa de Marfil que apenas pasaron por apuros. Sus internacionales trataron de sacar el balón jugado con criterio desde atrás, aunque sin mucho peligro. A medida que avanzaba el duelo, se fueron desordenando y tuvieron más problemas a la contra que trataron de solventar en ocasiones ‘parando’ la línea defensiva para forzar el fuera de juego.
Costa de Marfil se clasifica para semifinales gracias a dos goles de Drogba. El primero en un fallo defensivo al que supo sacarle provecho y el segundo tras un gran cabezazo al rematar una falta lateral. El tercer tanto, el de Yaya Touré en saque de falta, fue un gran gol que sólo vino a confirmar la superioridad de los marfileños. Con jugadores de calidad y experiencia a nivel internacional, con desequilibrio por fuera por medio de Gradel (15) y Gervinho, Costa de Marfil continúa siendo favorita para el triunfo final.

Zambia, 3-Sudán, 0.

En el primer tiempo, ya se podía apreciar la superioridad de Zambia sobre Sudán. Con un sistema 1-4-4-2, uno de sus delanteros, Katongo (11), y su hombre de banda izquierda, Kalaba (17), se mostraban peligrosos. El primer gol vino propiciado por un mal entendimiento entre el portero y su defensor, que dejó libre, sin marcaje a Sunzu (13), que cabeceó desde dentro del área pequeña. Zambia mostraba sus cualidades, rápidas transiciones, buen desborde por velocidad y amplitud en el ataque. Tenía más posesión de balón y, además, controlaba el partido.

En el segundo tiempo, Sudán salió decidido a remontar y tuvo más posesión, quizás también porque Zambia se replegó buscando salir a la contra. El peligro de Sudán sólo podía llegar en acciones a balón parado y desde alguna de las escasas contras que trataban de sacar, pero la defensa de Zambia se mostraba segura. La jugada del segundo gol, con Kabala (17) yéndose en velocidad y la inmediata falta de Saif Eldin (9) que suponía su segunda amarilla y la consiguiente expulsión, dejó a Sudán sin opciones con un 2-0 en contra en el marcador. El tercer gol, obra de Chamanga (12), fue de muy bella factura y dejó el partido sentenciado si es que antes no lo estaba.

Sudán es un bloque notable físicamente, rápido, pero irregular a nivel táctico con problemas a la espalda de su línea defensiva. Con la expulsión, se quedó sin opciones reales de remontar. En resumen, Zambia se clasificó para semifinales mostrando su superioridad sobre Sudán.

Gabón, 1-Mali, 1.

En la eliminatoria que enfrentaba a Gabón con Mali, el cuadro anfitrión empezó con un sistema 1-4-4-2, aunque cambió de dibujo en el segundo periodo maniobrando a 1-4-2-3-1. Poco a poco, el bloque fue perdiendo el control del partido y llegó a los últimos minutos sin los recursos suficientes para decantar la balanza a su favor. Mostró buenas salidas al contragolpe con Aubameyang y un buen desborde por las bandas, especialmente por la izquierda con Mouloungui. Goussin, mientras, aguantaba bien el balón para dar tiempo a la llegada de los hombres de la segunda línea. Con la salida de Goussin y la entrada de Marcolino perdió algo de capacidad ofensiva y también de movilidad en ataque. En el análisis final habría que destacar nuevamente a Aubameyang, por su rapidez y polivalencia, así como a Mouloungui, por su capacidad para desbordar. El joven Poko también sobresalió por su capacidad de trabajo.

Por su parte, Mali se clasificó al vencer en la tanda de penaltis y mostrar cierta superioridad física sobre su rival. Utilizó un sistema 1-4-2-3-1 con ciertos desajustes defensivos. Sin embargo, se impuso poco a poco por su mentalidad y por su capacidad de reacción. Aprovecharon mejor el juego directo con prolongaciones y segundas jugadas y fueron superiores a Gabón en el juego aéreo.
Maiga se movió bien entre líneas creando superioridad y Diabeté, desde su entrada, fijó bien a los centrales y permitió buenas llegadas de sus compañeros de segunda línea. Keita fue otro de los hombres claves del partido, no sólo por transformar el último y definitivo penalti, sino también por la estabilidad que le dio al medio campo.

Ghana, 2-Túnez, 1.

En el último partido de estos cuartos de final, Ghana se impuso a Túnez en la prórroga después de que al término de los 90 minutos se llegase con empate a un gol. Mensah había adelantado a los ghaneses en el primer tercio de la primera mitad y justo antes del descanso había igualado Saber Khelifa. El tanto definitivo, conseguido como queda dicho en el tiempo extra, llevaba la firma de André Ayew.

Ghana salió con un 1-4-2-3-1 aunque durante el partido también se pudo observar un 1-4-1-4-1 y se mostró como un combinado con una excelente capacidad física y una notable actitud en el trabajo. Logró realizar repliegues de forma rápida y equilibrada, consiguiendo superioridad detrás del balón, y en momentos y fases importantes del choque supo administrarlo y manejarlo con eficacia. Esta vez mostró más solidez, intensidad y sobriedad en defensa, realizó buenos movimientos de ayudas defensivas, evidenció un aceptable equilibrio y distancia entre líneas y, especialmente en la prorroga, fue mucho más inteligente que su rival y supo adaptarse mejor a lo que el compromiso demandaba en cada momento. Ofensivamente, sus futbolistas insistieron más y mejor sobre su costado derecho (con A. Ayew jugando a pierna cambiada), tuvieron interesantes movimientos entre líneas (sobre todo Asamoah), lograron sacar rentabilidad una vez más en acciones de estrategia (por ejemplo, tras un saque de esquina, golpeo sobre el primer palo, seguido de una prolongación de Gyan y posterior incorporación de Mensah) y mostraron un buen equilibrio defensa-ataque. Tuvieron una mejor salida del balón siempre por fuera que por dentro y lo mismo podría decirse de sus llegadas.

Por lo demás, interesantes movimientos de fuera hacia dentro (a pierna cambiada) de A. Ayew, tal y como queda reflejado anteriormente, bien Gyan en devolución y paredes, temporizaciones ofensivas y caídas sobre las espaldas de línea defensiva y algunos detalles de calidad del media-punta Asamoah. Buen trabajo a nivel colectivo de A. Badu.

Túnez, por su parte, se aferró a su 1-4-2-3-1 y se dibujó como una selección de más calidad individual y argumentos técnicos. Especialmente a partir de las tres cuartas partes de campo hacia delante (con Msekni, Dhaouadi y Khelifa), aunque con menos capacidad de trabajo e inferior cabida colectiva que su equipo rival. El conjunto norteafricano mostró intermitencias en el juego, no tuvo continuidad, la elaboración y las transiciones no fueron aplicadas con la fluidez y el ritmo deseados y a veces, sobre todo en el segundo periodo, insistió con golpeos largos y juego directo de muy poca efectividad. Sus jugadores tuvieron dificultades cuando el equipo rival le presionó la salida del balón en la zona de iniciación, de forma especial en el segundo periodo y en la prorroga, no lograron mantener un buen equilibrio y las distancias entre líneas y los movimientos de repliegues y ayudas defensivas los aplicaron de manera poco compensada y bastante desorganizados.

Bien nuevamente Msekni. Movilidad, polivalente en primera y segunda líneas y desborde en carrera. Buen trabajo de Khelifa a nivel colectivo y, a veces, buenas caídas y ocupación de espacios sobre las espaldas de los centrales (así vino el gol de su equipo). En los últimos minutos del partido, muchos nervios, muchas imprecisiones y una expulsión para completar una emocionante prórroga.