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10
May 2012
13:38
Falcao enciende los cohetes, por Rafa Benítez

Articulos en General

Rafa Benítez

Justo antes de empezar a ver la final de anoche en Bucarest tenía sobre mi mesa un montón de estadísticas, de las que me envía habitualmente OPTA y de las que con cierta asiduidad hago uso a la hora de preparar los encuentros que luego voy a ver para posteriormente comentarlos en este blog. Hay quien dice que las estadísticas son eso, estadísticas, y que están para romperlas. Pero no dejan de ser como mínimo curiosas algunas coincidencias o algunos datos que a lo mejor no lo son tanto. En la sexta final española de un gran torneo europeo, segunda si hablamos sólo de la Copa de la UEFA/Europa League, y sexta final europea del a la postre ganador, Atlético de Madrid, excepción hecha de la Copa Intertoto, vemos, por ejemplo, como el cuadro colchonero madrileño repite triunfo como ante el Fulham (2-1 en aquella ocasión y en la prórroga) en 2010. También sabemos que el Atlético pasa a ser el tercero de los ocho clubes que han estado presentes en dos finales de la Copa de la UEFA/Europa League en un periodo de tres años y que ganaron las dos, antes lo hicieron Real Madrid y Sevilla. O que, en la otra cara de la moneda, el Athletic volvió a perder su segunda gran final continental, como desgraciadamente ya lo hizo ante la Juventus de Turín en la campaña 1976/77. Falcao confirmó su título de máximo realizador, el Atlético aumentó su racha de 11 partidos consecutivos ganados en esta competición… Una suma, en fin, de aspectos a analizar y a sacarles más partido si no tuviésemos que ir con urgencia al propio partido, a la propia final y a lo que se esconde tras ese 3-0 demoledor, incontestable. Mucho más de lo que cabía esperar tras las grandes gestas del cuadro bilbaíno esta campaña en inolvidables noches como, sin ir más lejos, la del cruce en ‘Old Trafford’ con el mismísimo Manchester United. Y no fue la única… Pero vamos al desarrollo del choque de anoche y a nuestro particular análisis.

Atlético, 3-Athletic, 0.


El compromiso comenzó, como era de esperar vistos los contendientes y los antecedentes, con bastante ritmo por parte de las dos escuadras. Con pérdidas e inminentes recuperaciones casi sin dar opción al respiro. Un arranque casi frenético. Algún balón largo del Athletic buscando con toda la intención del mundo a Fernando Llorente y esas referidas recuperaciones y salidas rápidas al contraataque sobre todo por parte del Atlético. Eso sí, apretando en cuanto perdían el cuero y, si no podían recuperar de forma inmediata, tocaba replegar muy rápido, sin la más mínima concesión al contrario.

El partido se rompió pronto. Enseguida, a los seis minutos, nos encontramos con el soberbio golazo de Radamel Falcao, quien con la pierna izquierda pone el balón en la escuadra más alejada de la portería defendida por Iraizoz, quien quiso pero no pudo neutralizar el envenenado disparo. Era prácticamente imparable por mucha rabia que le dé al meta del Athletic. Si el Atlético de Madrid de Diego Pablo Simeone parecía que planteaba ya de inicio el partido para salir a la contra, con ese gol inicial a las primeras de cambio el plan era aún más evidente. Y con todo el repertorio: repliegue, intensidad en la presión y salida rápida al recuperar.

Por su parte, el bloque de Marcelo Bielsa sacó todo su orgullo tras el tanto encajado y durante unos minutos apretó con bastante intensidad, llegando con un par de jugadas de peligro (sobre todo con un remate fallido de Fernando Llorente con el exterior del pie). Todo esto antes de cumplirse el primer cuarto del encuentro.

El conjunto vasco mueve el balón con ritmo y paciencia, es cierto. Pero no lo es menos que su rival defiende bien, con las líneas muy juntas como mandan los cánones y saliendo al contragolpe siempre que se pueda. A los 21 minutos, Ander Herrera ve la tarjeta amarilla al parar con una peligrosa falta sobre Diego uno de esos contraataques que había iniciado el propio Falcao.

Pero la final había comenzado marcada por la intensidad y por esos mismos cauces siguió disputándose. Con todos los futbolistas, además, en muy poco espacio, lo que facilitaba los contactos y las faltas de mayor o menor entidad. Tras una de ellas, y a los 25 minutos, Falcao ve la tarjeta amarilla. Sorprendente que fuese el delantero el merecedor de la misma y a esas alturas de la película.

En el Athletic, Muniain baja bastante a recibir y desde allí quiere llegar al área rival amparándose en conducciones y paredes rápidas y con criterio, pero su juego peca de ser algo acelerado y ve como, desgraciadamente para sus intereses, sus intentos se pierden una y otra vez en la frontal del área atlética merced al dispositivo de ayudas entre centrales y medioscentros que ha dispuesto Simeone.

Por si lo anterior fuese poco, esa esterilidad a la hora de hacer sangre del Athletic, en el minuto 33 subió el segundo gol ‘colchonero’ al marcador y con idéntico protagonista en la rúbrica. En una de esas maniobras de presión, el Atlético recuperó el balón y, dentro del área y ante varios contrarios, Falcao maniobró para poner el segundo lejos del alcance de Gorka. Con apenas media hora y un poco más de final, las cosas estaban muy cuesta arriba para los ‘leones’. La opción era entrar pronto en la fiesta con un gol que acortase distancias y cambiase los estados de ánimos. Pero no pudo ser.

Así terminó la primera parte, con la escuadra de Marcelo Bielsa intentándolo, pero casi siempre por el centro, donde los ayer rojiblancos tenían mucha gente y otras tantas ayudas, y con su rival presionando e intentando robar para salir en contragolpes que buscan que el gran matador de la noche, Falcao, resuelva. Y a punto estuvo de engordar su renta en esa recta final de la primera entrega con un tiro por encima del larguero.

Segunda parte.

Cumpliendo el guión y tal y como se esperaba, el Athletic inicia la segunda parte intentando meterse en el partido, apretando mucho para recuperar rápido el balón y salir al contraataque, llegando Muniaín con peligro en las primeras escaramuzas de la continuación. Pero su centro lo envía a córner un muy atento Miranda.

Bielsa ha movido el banquillo y se han producido los dos primeros cambios en el descanso. Sigue la presión del cuadro de Bilbao, dando sensación de peligro sobre todo a balón parado, con balones al área y cada vez es más clara esa opción del Atlético que comentábamos antes: jugar a la contra porque había mucho espacio a la espalda de la defensa ayer visitante.

Cuando en el minuto 62 entra Toquero por Ander Herrera, tercer cambio, tenemos la sensación de que se trata de la búsqueda desesperada por parte de Bielsa de cambiar el partido. A partir de ahí, y en el plano eminentemente táctico, juegan con dos delanteros centros y otros tantos extremos, con Muniaín moviéndose con absoluta libertad por detrás. Pero tampoco da los frutos apetecidos esta maniobra.

Enfrente, el Atlético trata por todos los medios de aguantar el balón por medio sobre todo de Diego y empieza a jugar con el tiempo, que corre a su favor. Quien tiene prisa, está claro, es el Athletic.

Cuando los ataques vascos son organizados, el Atlético siempre tiene tiempo de replegarse y acumula mucha gente en el área, pero cuando hay centros más rápidos, como el que por ejemplo tuvimos la oportunidad de ver en el minuto 70, casi encuentran libre de marca a Fernando Llorente que remata como puede. El rechace posterior de la defensa lo remata Ibai alto, pero al menos se apreciaba una sensación tangible de peligro. Lo siguiente, también en el haber de los de Bielsa, es un golpeo largo y arriba de Javi Martínez, buscando la cabeza de Llorente, difícil sorprender a la defensa atlética con ese tipo de golpeos.

Mientras los aficionados del Atlético se animan cada vez más viendo poco a poco más cerca el final y la posibilidad de tocar el trofeo, sigue la presión del Athletic y, al tiempo, la imprecisión en la salida del Atlético. Susaeta va más hacia dentro para intentar crear espacio para Iraola por la banda, Ibai inicia más abierto…, pero enseguida le aprietan para que no pueda centrar.

Con todo, Adrián saca un buen contraataque conduciendo y le hacen falta en la frontal. Estamos en el minuto 74 y la sentencia parece escrita. El Athletic, ayer de verde, sigue buscando a Muniaín entre líneas para que distribuya, pero los pases a Llorente o Toquero encuentran a muchos defensores por esa zona. Y es que, a la intensidad defensiva de los centrales se suma que Mario Suárez y Gaby hacen muy buenas ayudas a estos.

Courtois, que para mí hizo un gran partido y fue otra de las claves para que el equipo de Bilbao no marcase, se muestra valiente y decidido en los balones por arriba y da ayuda y confianza a su defensa.

Como muestra de ese control que tenía el Atlético, Luis Filipe, Turán y Diego combinan para tener el balón y llegar al área rival con soltura, Susaeta tiene una ocasión tras una jugada por dentro con participación de Llorente y Muniain. A continuación vemos una salida de Falcao con tiro al palo tras un corte, uno más, de Mario Suárez y por último, la salida rápida de Diego, con la que llega la sentencia y el gol que cierra el partido. Corría el minuto 84 y, en la enésima salida a la contra del Atlético aprovechando que su rival jugaba a la desesperada mirando a la meta contraria, Diego marca el tercer y definitivo tanto.


A partir de ahí, la fiesta en las gradas por parte de una afición, la ‘colchonera’, que volvía a celebrar apenas dos años después. Decepción y lágrimas en los seguidores que habían llegado para apoyar a los de Bielsa y sólo reseñar un tiro al palo de Ibai, que hubiese merecido ser gol para no acabar con un marcador que era un castigo infinito para los méritos de unos y otros y cambios al final del partido en mitad de la adelantada celebración.

Ganó el Atlético, porque fue más certero en ataque, supo manejar el partido y sacó rendimiento a un buen planteamiento. Enhorabuena a toda la familia rojiblanca ‘colchonera’ con Simeone y sus jugadores a la cabeza. Pero el Athletic no puede olvidar que ha sido la sensación de Europa durante buena parte de la temporada y la gran gesta que ha escrito en una temporada que, el fútbol siempre te da otra oportunidad, aún no ha terminado para ellos y tiene el colofón de la final de la Copa del Rey que, curiosamente, se disputa en el campo de su rival de anoche, el ‘Vicente Calderón’. Si me lo permiten, más por la trayectoria global del año europeo que, lógicamente, por lo de anoche, enhorabuena también a Marcelo Bielsa, sus jugadores y su afición.