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14
Jul 2014
09:33
El cuarto de Alemania, por Rafa Benítez

Brasil 2014

Rafa Benítez

Alemania se adjudicó la final del Campeonato del Mundo de Fútbol 2014 disputado en Brasil. Lo hizo necesitando también de un tiempo extra en un Mundial en el que las prórrogas han sido bastante habituales y gracias a único gol de Mario Götze en el minuto 113. El cuadro germano rompió la norma y por primera vez un combinado nacional europeo gana el torneo cuando se disputa en suelo americano. Enfrente, la selección de Argentina que vio cómo se le esfumaban sus opciones cuando el choque, un compromiso de máxima exigencia y enorme desgaste, parecía encaminarse a los lanzamientos desde el punto de penalti. Sea como fuere, Alemania certifica su ‘cuarta estrella’ tras proclamarse vencedor de esta edición de 2014.

Con todo, vamos a comenzar, en un protocolo cronológico, con el duelo por el tercer y cuarto puesto que disputaron casi 24 horas antes holandeses y anfitriones.

Holanda, tercera

Venció Holanda con superioridad y notable claridad a Brasil (3-0) en ese encuentro llamado ‘final de consolación’, que ni es final ni consuela a ninguno de los dos contendientes, y que sirvió para confirmar algunos argumentos que ya manejábamos. El horrible final de Mundial del equipo anfitrión y el inconformismo de los ‘orange’ y su espíritu competitivo, dejando a un lado la decepción y la frustración que pudo representar su eliminación y su ausencia de la final. Salió a ganar y lo consiguió doblegando con claridad al rival que tenía enfrente.
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Desde el primer momento, se volvió a ver un cuadro local muy nervioso y también una casi primera jugada que decantó lo que iba a ser el duelo. Un penalti, con el añadido de una tarjeta amarilla, que es cierto que parece que no fue penalti, pero seguro que era tarjeta roja para Thiago Silva, en medio del desconcierto general de la zaga ‘canarinha’.

El resultado de todo lo anterior, el primer gol holandés, de penalti convertido por Van Persie y en el mismo arranque del partido (m. 3). A partir de ahí, Holanda muy cómoda como siempre, con sus marcajes individuales, con sus dosis de agresividad y sus seguimientos por todo el campo a todos los elementos ofensivos brasileños. Mientras, el grupo de Luis Felipe Scolari intentando reaccionar, buscando hacer cosas pero con mucho corazón y perdiendo un poco, o un mucho, el orden.

Así encajaron el segundo gol (Blind, m. 16) que les ponía el compromiso mucho más cuesta arriba y, a partir de ahí, un poco más de lo mismo: demasiados nervios, futbolistas locales intentando resolver las cosas por su cuenta, individualizando, es cierto que con empeño, con mucho esfuerzo, pero sin un imprescindible trabajo colectivo, y poco a poco se sumaban los minutos y no había ni siquiera una mínima sensación de peligro por parte del bando local. Si acaso, alguna jugada aislada, como decía antes, más bien a nivel individual que colectivo, y poco más. Oscar, que es cierto que participó bastante puso la intención, la entrada de Hulk, ya el segundo tiempo, aportó un poco de intensidad y poco más en el capítulo de reseñables. A todo esto, Holanda se sentía muy confortable sobre el terreno de juego y sólo tenía que tirar de intensidad en las marcas para hacer que, poco a poco, el tiempo corriese a su favor buscando el final del choque. Un epílogo en el que incluso consiguieron el tercer gol (Wijnaldum, m. 91), con Brasil ya totalmente desanimado, bastante entregado y evidenciando esa sensación de que en los últimos partidos le pudo la ansiedad, también la presión y simplemente no fueron capaces de manejar los partidos. Holanda termina tercera y el anfitrión se debe de contentar con un cuarto puesto que no sólo no contenta a nadie sino que, además, supone una enorme decepción.

Intensa final

En cuando a la finalísima del torneo, la verdad es que tuvo sus alternativas y un poco de todo, como por otra parte suele ser norma en un ‘cara o cruz’ que se precie. Salieron los argentinos con un 1-4-4-2, muy bien organizados, con Messi e Higuaín en vanguardia, Enzo Pérez en la izquierda y con Lavezzi en la derecha. Las líneas bastante juntas y el equipo estrecho, los dos de arriba, en ocasiones, en situaciones de dos contra dos y con peligro permanente en sus salidas buscando el contraataque.
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Los alemanes, por su parte, empiezan amparados en un 1-4-2-3-1, con la novedad de Kramer, en lugar de Khedira, lesionado en el calentamiento y cuando estaba incluido en las alineaciones que se hicieron oficiales. Además, en una posición precisamente no muy habitual para él, por detrás de Klose. Müller, que juega en la banda derecha, se mete hacia adentro con frecuencia para dejar espacio para la subida de Lahm. Özil empieza en la banda izquierda y Kroos parte de más abajo para sacar el balón jugado desde más atrás.

Pero Kramer recibe un golpe y, pasados unos minutos, tiene que abandonar el campo, entrando Schürrle en su lugar y teniendo que variar de nuevo el dibujo Löw. Se coloca en la izquierda el recién salido y pasa Özil al medio. Siguen los alemanes tocando bien, triangulando con sentido y, sobre todo, llegando con las ideas muy claras. Cuando recuperan, son bastante verticales y cuando llegan al área, buscan al compañero mejor colocado, que suele finalizar la acción con peligro.

Argentina sale bien al contraataque con las conducciones de Lavezzi y de Messi, encontrando o buscando a Higuaín para la finalización. El propio Higuaín tiene primero una ocasión que falla, por mirar antes al defensor que llegaba y perder la visión del balón, golpeando mal al final, y otra que finaliza muy bien, aunque le anulan el gol correctamente por un claro fuera de juego.

Termina el primer tiempo con un remate de cabeza de Höwedes en un córner, que va directo al palo, y la jugada posterior es anulada por fuera de juego. Es honesto y de justicia decir que, hasta ese momento, todas las decisiones del árbitro y sus asistentes parecen acertadas.

Tras el descanso, y con la entrada de Agüero por Lavezzi, Argentina pasa a jugar 1-4-3-1-2, con Messi detrás de Higuaín y el Kun. Enzo Pérez y Biglia, a los lados de Mascherano. Nada más iniciarse este segundo tiempo ya gozan de un par de jugadas de peligro, con Higuaín de protagonista primero, aunque se mete por poco en fuera de juego, y con un tiro cruzado de Messi que sale fuera, también por poco, justo después.

Alemania se da cuenta de la situación y empieza a elaborar por fuera, con la subida de los laterales. Sin embargo, el peligro para ellos está por el centro, con los tres jugadores argentinos de más calidad en esa zona.

Se empiezan a ver las primeras entradas más o menos fuertes, o fuera de tiempo, y aparecen las primeras tarjetas, una para Mascherano, otra para Agüero por los ‘albicelestes’ mientras Höwedes y Schweinsteiger las ven por los europeos. Los alemanes se acercan a la portería de Romero con peligro en alguna ocasión y Argentina se agarra a alguna aparición de Messi para preocupar a la defensa germana.
Sigue llegando Alemania, creando peligro a la salida de un córner y también buscando las bandas, para terminar con pase hacia atrás y tiro, jugada que hemos visto repetida con frecuencia en este partido e igualmente en el que disputaron contra Brasil. Argentina confía en una jugada de Messi o en un balón largo a la espalda de la defensa germana y Alemania sigue muy ordenada y esperando algún contraataque, ahora con Göetze arriba en lugar de Klose.
Pero ninguno de los dos parece querer arriesgar demasiado y llegamos a una nueva prórroga. Y ya van…

Enésima prórroga

Para que nadie pensase que ambos equipos iban a arriesgar poco, empieza el tiempo añadido con una clara ocasión de Schürrle, seguida de un contraataque de Argentina que Agüero finaliza con un tiro cruzado. Alemania busca la superioridad en las bandas y Argentina espera su ocasión, que llega en el minuto 97 y por medio de Palacio que, ante la salida de Neuer, eleva el balón demasiado y fuera del marco de la portería, perdiendo la gran oportunidad de este primer tiempo del suplementario.

Argentina lo tiene claro, el portero y siete jugadores atrás y los tres de arriba a buscar la meta adversaria sin preocuparse de defender. Alemania, algo más equilibrada con un 1-4-1-4-1 y con incorporaciones, sobre todo por la banda derecha para abrir la defensa rival.

Un par de entradas de jugadores argentinos, sancionadas con sendas faltas que podrían haber supuesto algún castigo mayor, es lo que nos deparan los primeros minutos de este segundo tiempo de la prórroga. Y para confirmar lo que estábamos comentando, una llegada por la banda de Alemania, con centro que controla con el pecho Göetze y remata de volea con la izquierda, sirve para adelantar a su selección y dejar a su equipo algo más cerca del título. A la postre, el tanto sería definitivo.

Se nota el cansancio en los jugadores y se nota igualmente la tensión en la grada en los últimos minutos. Entra Mertesacker por Özil, para reforzar algo la defensa alemana, cuando apenas queda tiempo. Y en una falta un poco alejada, Messi busca el milagro, pero su tiro se marcha muy alto y con él las ilusiones de todos los argentinos.

Alemania, que ha jugado bien gran parte del campeonato, se proclama justa vencedora del Mundial de Brasil de 2014. Enhorabuena a los vencedores y gracias a todos los que han seguido nuestro blog en este torneo.