El Blog de Rafa Benítez RSS El Blog de Rafa Benítez

08
Mar 2012
14:07
Champions League, 6 y 7 de marzo, por Rafa Benítez

Articulos en General

Rafa Benítez

Ya conocemos los primeros equipos que van a entrar en el bombo para el sorteo de las eliminatorias de cuartos de final de esta edición de la Europa Champions League. Con alguna sorpresa incluida, y alguna otra que estuvo a punto de llegar, con una goleada y un futbolista haciendo cinco goles en un encuentro tenemos los principales hitos en los que asentar nuestras valoraciones. Vamos a ello.

Arsenal, 3-Milán, 0.


El Arsenal afrontaba el partido de vuelta de su complicada eliminatoria, sobre todo tras lo sucedido en Milán, con un mensaje de esperanza. Sabían que era casi imposible, pero se aferraban a la posibilidad de una remontada heroica. Partieron con un sistema 1-4-2-3-1, con la línea defensiva permanentemente adelantada y con la inclusión de Oxlade-Chamberlain en medio campo, algo que ya había hecho jugando en categorías inferiores y una posición en la que, por otra parte, jugó bastante bien. A estas alturas será difícil saber si fue el Milan el que estuvo en exceso relajado o, por el contrario, fue el Arsenal quien impuso un buen ritmo al partido y esa resultó a la postre ser la clave del primer tiempo. O ambas cosas en su justa medida. La realidad es que los ‘gunners’ tuvieron el control del esférico, contaron con una buena salida de balón y, sobre todo, gozaron de una enorme verticalidad en ataque. Empezando por el portero y terminando por el último delantero, exhibieron un buen ritmo tal y como decíamos con anterioridad.

Rosicky, quizás el futbolista del partido, hizo un enorme primer tiempo entre líneas y el resultado al descanso (3-0) fue una auténtica señal de alarma para los italianos, que veían que se les escapaba la clasificación que creían tener en el bolsillo desde el encuentro de ida disputado en Milan.

El Arsenal se anticipaba en todos los balones y desbordaba por velocidad a los milanistas, que tenían problemas para replegarse rápidamente cuando perdían el balón, cosa que sucedía bastante a menudo.

En el segundo tiempo, el Arsenal bajo el ritmo frenético que había exhibido. O no lo pudo mantener o simplemente lo subió el Milan. Pero lo cierto es que hubo más control del partido por parte de los jugadores visitantes que empezaron a mostrar algo de peligro, sobre todo en sus salidas a la contra.

Si Van Persie no hubiese encontrado la mano de Abbiati en su camino cuando intentó a provechar un balón perdido en el área pequeña para certificar el 4-0, seguro que a estas alturas estaríamos hablando de otra cosa y de una jornada heroica para los londinenses. Pero lo mismo o algo muy similar podría argumentar el Milán si Nocerino hubiese aprovechado el excelente centro desde la derecha de Aquilani que lo dejó sólo delante del portero para enviar, incomprensiblemente, el balón a las manos de Szczesny.

Por su parte, el Milan, con un sistema 1-4-3-1-2, sabía que hacer un gol terminaría la eliminatoria y confiaba en la calidad de sus jugadores de ataque para tal fin. Pero el exceso de confianza les puso en una situación difícil cuando en el minuto 43 de la primera parte Van Persie transformaba un penalti y ponía ya el 3-0 en el marcador con todo el segundo tiempo por delante y un panorama más que preocupante para los italianos. En el primer tiempo, como decíamos antes, ni defendieron bien, ni tuvieron precisión en los pases ni aprovecharon los espacios a la espalda de la adelantada defensa del Arsenal. Se dieron cuenta del problema que se les venía encima y reaccionaron en la segunda mitad, saliendo mejor a la contra, con más desmarques a la espalda de la defensa londinense y con más sensación de peligro cuando tenían el balón. Al final, pasaron a la siguiente ronda con un buen susto en el cuerpo, pero están ahí y, si van recuperando lesionados, siempre será un equipo con potencial para ganar a cualquier rival.

Benfica, 2-Zenit San Petersburgo, 0.

El Benfica dibujó en el arranque de su cruce de vuelta con el cuadro ruso un sistema de 1-4-4-2 variando el esquema en la segunda parte a un 1-4-2-3-1. Aunque no tuvieron mucha posesión (45%), sí tuvieron el control del encuentro. A destacar, el buen trabajo para equilibrar el equipo de los medios centros Javi García y Witsel, realizando ambos buenas coberturas y, en el caso del segundo sobre todo, eligiendo bien sus incorporaciones para proyectarse en ataque. También mantuvieron, en general, un buen ritmo de partido y una buena velocidad en la salida del balón. Los denominados ‘hombres de segunda línea’ (Bruno Cesar, Gaitán, Witsel…) se incorporaron con criterio desde atrás. Insistieron en desbordar por fuera, especialmente por el lado derecho con Bruno César a pierna cambiada.

Por su parte, el Zenit de San Petersburgo partió de inicio ordenándose en el 1-4-5-1. Se trata de un conjunto rápido y con buenos movimientos en acciones de contragolpe, aunque a pesar de tener mayor posesión del balón, no tuvo el control del partido. Sus jugadores estuvieron muy poco coordinados en defensa, especialmente por fuera, y a veces con las líneas demasiado separadas entre ellas. Por último, tuvieron poca capacidad de reacción en la parte final del compromiso, cuando por otra parte más lo necesitaban.

Barcelona, 7-Bayer Leverkusen, 1.

El Barça comenzó el duelo con su sistema habitual (1-4-3-3) y con muchos intercambios de posiciones de los hombres de arriba: Messi, Pedro, Fabregas e Iniesta. También, como es habitual, los azulgranas iban a tener la posesión del balón (llegaron hasta el 68%), por lo que se presumía un partido con un Leverkusen cerrado, tratando de salir de vez en cuando a la contra y con el bloque de Pep Guardiola moviendo el balón con paciencia hasta encontrar el hueco y crear poco a poco sus oportunidades. Sin embargo, la forma de jugar del Leverkusen, que comentaremos más adelante, y la insistencia de Messi por acaparar los titulares de los periódicos, nos dejaron un partido de récord a nivel individual por parte del de Rosario en cuanto a número de goles conseguidos en un partido de Champions League (5). Además, los dos de Tello en su debut y un buen gol ‘de consolación’ de Bellarabi para el Leverkusen en el último minuto del partido cerraron el tanteador.

Cuando parecía que al Barcelona le costaba encontrar los huecos en la defensa alemana, un rápido contraataque, con un balón a la espalda de la adelantada defensa del Bayer, permite a Messi levantar el esférico a un lado del portero y hacer el 1-0. Con el 1-3 del partido de ida y la poca convicción del Leverkusen, teníamos un partido que ya de inicio tenía un claro favorito.

El Barcelona perseveró en su juego de posesión moviendo el balón de un lado a otro y buscando el pase definitivo. Sin embargo, el segundo tanto se produce tras otra recuperación de balón y otra salida al contragolpe. La defensa visitante trata de reorganizarse rápido, pero Messi, entre líneas y sin mucha presión, se va hacia el interior y tira abajo, a la derecha del portero, y su segundo gol sube al marcador.

El tercero tiene bastante parecido con el primero. No sólo porque también lo hace Messi, sino porque, además, es un nuevo balón a la espalda de la defensa y otra vez el argentino marca elevando el balón por encima del meta Leno que está a media salida.

La desmoralizada defensa alemana comente más fallos de lo habitual y Tello consigue dos dianas, redondeando Messi su actuación aprovechando un balón que deja suelto el portero y certificando el quinto de su cuenta particular con un tiro desde fuera del área que entra ajustado, otra vez, a la derecha del cancerbero.

En resumen, buen ritmo durante este partido y superioridad del FC Barcelona en los dos choques de la eliminatoria con su típico juego basado en la posesión del balón. Nada nuevo.

Por su parte, el Leverkusen comenzó el compromiso con un 1-4-4-2, con orden y disciplina, y más tarde trató de ajustarlo para aguantar el chaparrón que le estaba cayendo encima. Desde el inicio, su plan de juego consistía en buscar la segunda jugada tras un golpeo largo, aprovechar alguna acción a balón parado y presionar desde arriba la salida de balón del Barcelona. Al principio del partido parecía que podían incomodar a los azulgranas, pero lo hicieron siempre con poca convicción. En cuanto el Barça salía de la presión, con la defensa adelantada y los espacios que obviamente se creaban, facilitaban los contraataques del Barcelona que no perdonó gracias a un inspirado Messi.

La elección para jugar en las bandas de Bender y Renato Augusto, no habituales en esas posiciones, mostraba el respeto que le tenía el Bayer al Barça antes incluso de iniciarse el partido y eso también dificultó su salida por fuera.

El excelente gol de Bellarabi al final del duelo sólo sirvió, como ya comentamos con anterioridad, para salvar algo ‘el honor’ del equipo germano.

Apoel FC, 1-Olympique Lyon,0.



Si los aficionados del Apoel ya estaban contentos por haber llegado hasta los octavos de final de una competición como la Europa Champions League, es fácil imaginarse cómo estarán ahora tras la hombrada en su duelo a doble partido con un histórico como el Olympique de Lyon. Se apreciaba desde el principio la implicación del público, la comunión con su equipo no dejando de animar durante todo el partido y sus añadidos. Con ese ambiente, los jugadores del equipo chipriota corrieron mucho, pero mucho, y eso les permitió sacar el compromiso adelante para hacer historia. Aunque podría resultar muy injusto quedarse sólo con ese análisis un tanto simplista y más emotivo que otra cosa. Por eso, habría que profundizar en lo que hicieron bien a todos los niveles, que fue mucho y durante los 120 minutos de encuentro.

El cuadro local se replegaba al borde del área y defendía con muchos hombres detrás del balón. Con muchas ayudas siempre y también con mucha intensidad. Sus jugadores iban con contundencia a los balones divididos, que normalmente ganaban, y salían muy rápido a la contra, aunque puede ser que no con mucha precisión, también hay que decirlo. Pero siempre con determinación y, lo que es más importante, con las ideas muy claras. Si Ailton hubiese estado más acertado en el último tercio del campo, habrían marcado más de un gol en las distintas ocasiones en las que se plantaron con igualdad, e incluso superioridad numérica, ante la defensa francesa. El choque y la eliminatoria habrían terminado antes.

Su otra alternativa para marcar eran las acciones a balón parado, en las que sumaron un remate al larguero del defensa del Lyon Cissokho en una falta lateral, que casi se marca un gol en propia puerta, como acción más significativa.

Cuando tuvieron la pelota también mostraron calidad, aunque se nota que están más cómodos saliendo a la contra. Pero en general trabajaron a nivel colectivo con convicción y las ideas claras. Se aplicaron con intensidad defensiva, ayudas, recuperación de balones y búsqueda de los puntas que corren a la espalda de los laterales adversarios y enseguida ir a apoyarlos para aprovechar esos contraataques. Cuando tenían que defender muy atrás, lo hacían sin rubor y con una marcada efectividad.

Luego, cumplido el tiempo de prórroga y en los penaltis, Chiotis, su portero, que ya mostró su personalidad durante el partido, metió al equipo en la siguiente fase con un par de paradas y desató la locura de una afición entregada a su equipo desde el inicio.

Por su parte, el Olympique de Lyon sabía de la dificultad de la empresa y más cuando a los nueve minutos Manduca igualaba la eliminatoria gracias a su madrugador gol. Sin embargo, dio la sensación de que confiaban en marcar el suyo y así decantarla hacia su lado, aunque al final no fue así. Gomis iniciaba el duelo en el banquillo con Lisando como hombre más adelantado y, aunque el equipo tenía más posesión, nunca estuvo cómodo en el encuentro. Sus jugadores no tuvieron muchas ocasiones. Un buen centro desde la izquierda rematado de cabeza por encima del larguero en la primera parte, el cabezazo de Lisandro en el minuto 71’, algún tiro lejano de Gomis más tarde y poco más. Pero en general dieron la sensación de no poder imponerse nunca a un rival que disputaba cada balón, en cada zona del campo, como si fuese el último del partido y éste el último de su vida. Cuando apretaron de verdad, tuvieron un par de ocasiones seguidas de peligro, pero los chipriotas las defendieron al límite para evitar el gol y lograron su objetivo.

Salió Gomis del banquillo para situarse inicialmente por detrás de Lisandro y más tarde como referencia en ataque, pero no fue suficiente para mejorar ante una defensa muy concentrada y como decía antes, en la que las ayudas eran constantes para evitar cualquier situación de peligro.

Buena actuación del árbitro español Undiano Mallenco que, en un partido de tanta intensidad y contacto, tomó muchas decisiones acertadas y en algún caso no era precisamente nada fácil.

Los penaltis dieron el pase al Apoel e iniciaron los festejos entre los aficionados. Enhorabuena al Apoel por el gran trabajo realizado para llegar a esta fase, todo un éxito. La épica sigue vinculada al fútbol a veces para hacerlo más grande aún.