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09
Jun 2012
02:38
La campeona entra en liza, por Rafa Benítez

Eurocopa 2012

Rafa Benítez

Superado el ecuador de estas previas iniciales que pretenden apenas diseccionar someramente los grupos y los equipos que toman parte en esta edición de 2012 del Campeonato de Europa de Selecciones Nacionales de Fútbol, llega el momento de hablar del combinado que ostenta el título a día de hoy. Se trata del conjunto español que dirige Vicente del Bosque y que forma parte del denominado grupo C, en el que también están otra histórica, la selección de Italia, y dos equipos más llamados a intentar romper los pronósticos para colarse por el hueco que haga falta en la historia: la Irlanda de Giovanni Trapattoni y la Croacia que comanda Slaven Bilic. Estilos distintos, formas diferentes de entender el fútbol, versátiles alternativas…, pero un idéntico objetivo final: conseguir un billete para la siguiente fase mirando de reojo la final.

España

El equipo español parte como claro favorito por méritos propios. Más allá de la antes referida vigencia de su campeonato, el grupo entonces dirigido por Luis Aragonés hizo muy bien sus deberes ante Alemania y el gol, ya imborrable, de Fernando Torres vino a poner la guinda a un pastel cocinado con arte y esmero durante toda la competición, está ahora, en presente, el potencial de su escuadra. Al éxito rotundo en la Eurocopa le siguió el Mundial conseguido en Sudáfrica, ya con Vicente en el banquillo. Por si las anteriores no fuesen suficientes credenciales, ha completado una fase de clasificación excelente, con ocho triunfos, y no pierde en un partido oficial desde aquella inesperada derrota ante Suiza en los albores del propio Campeonato del Mundo de 2010 en Sudáfrica.


España juega partiendo desde un dibujo de 1-4-3-3 y, si no hay novedad, va a perseverar en esa idea desde el primer partido ante Italia. Los movimientos de jugadores como Xabi Alonso y Xavi Hernández podrían llevar a que, en fases del propio compromiso, hubiese dos medios centros. Pero es una alternativa que siempre hay que tener en cuenta, fundamentalmente, por la tendencia de ambos, sobre todo del primero, de venir a recibir el balón cuando España está en esa fase de iniciar el juego desde atrás, abriendo a los centrales y retrasando aún más si cabe la posición de Sergio Busquets.

En defensa, Gerard Piqué dice entenderse bien con el madridista Sergio Ramos, ambos se perfilan como integrantes de la pareja de centrales titular, y Jordi Alba se ha mostrado como una amenaza constante, de cara al rival, en acciones atacantes y con sus llegadas desde atrás aprovechando el pasillo que le deja diáfano Andrés Iniesta cuando inicia su movimiento de meterse hacia adentro, algo que hace con bastante asiduidad. David Silva puede hacer exactamente lo mismo, pero en el lado contrario, permitiendo las subidas de Álvaro Arbeloa y, a su vez, buscar con sus medidos pases interiores a Fernando Torres, que parece la opción más probable para comenzar el campeonato como el hombre punta del combinado nacional español.

Sea con unos u otros jugadores, en la plantilla española hay mucho y bueno en todas las líneas, la idea de juego, la filosofía del partido será prácticamente la misma siempre. Mucha posesión del balón y una casi perfecta sincronización para tener el control del partido hasta que llegue el momento justo de encontrar el hueco a través del que se puede hacer daño al contrario. Aunque como los rivales lo saben, ahí podría estar también precisamente el peligro. En que buscarán la espalda de la adelantada defensa española para perfilar el camino más directo al gol.

Y un apunte más para terminar con España y para dar vigencia a lo de su potencial. Las notables ausencias de dos futbolistas del calado de David Villa y Carlos Puyol, dos bajas muy importantes, serán cubiertas, sin duda, por jugadores de calidad, de mucha calidad que mitigarán el no poder contar con dos iconos como ellos.

Italia

La selección italiana fue otra de las que consiguió con solvencia su pasaporte a esta fase final del campeonato. No perdió un solo partido de los que cupieron en el calendario de la fase previa y apenas cedió un par de empates que no ensombrecieron la certificación de su billete para Polonia y Ucrania. Su defensa, eso no es noticia tratándose de Italia, fue la más segura de todo su grupo encajando sólo dos goles en el total de los diez partidos que tuvo que jugar.

El bloque de Cesare Prandelli pone en práctica un esquema muy italiano basado en el 1-4-3-1-2 (aunque no sería raro ver un 1-3-5-2 tras las lesiones de última hora) que mantiene, sobre todo, un excelente equilibrio en todas sus líneas y un exquisito orden a nivel táctico; al margen de una buena solidez defensiva, una correcta salida del balón y una productiva elaboración en la zona central. A ello colabora, de forma significativa, la presencia de jugadores como Andrea Pirlo, Daniele De Rossi, Riccardo Montolivo y/o Claudio Marchisio. Las líneas muy juntas y el laborioso trabajo colectivo son las otras dos características del equipo trasalpino. Un conjunto que, sobra decirlo, evoluciona con mucha más comodidad cuando tiene espacios por delante y cuentan con la posibilidad de obtener posteriores salidas e incorporaciones de los hombres de segunda línea.

Los problemas de Andrea Barzagli podrían derivar en la necesidad de evolucionar al apuntado 1-3-5-2, con De Rossi en el puesto de improvisado central y Thiago Motta ocupando plaza en el mediocampo, poblado mediocampo, del combinado italiano.

En cualquier caso, lo que es una evidencia a la vista de cómo viene jugando es que Andrea Pirlo es la piedra angular clave de este proyecto, el hombre por el que pasa todo el juego ofensivo del equipo. Un detalle, Giorgio Chiellini, el central de la Juventus de Turín, ha dicho a todo el que lo ha querido escuchar que su selección “no es de esperar, y por tanto no vamos a estar aguardando atrás todo el tiempo”. En el caso de que Barzagli no pudiese estar el final, el seleccionador llamaría con casi total seguridad a Davide Astori, del Cagliari, para suplir su ausencia.

Con Prandelli, el equipo trata de jugar más al fútbol y puede que la defensa de tres del obligado cambio de planes final, por la vía de las lesiones, le lleve a asumir riesgos. Las situaciones de uno contra uno ante delanteros con la velocidad de, por ejemplo, Fernando Torres o la habilidad de Andrés Iniesta y/o David Silva podrían resultar extremadamente peligrosas para los intereses italianos. Por el contrario, Italia sería más fuerte que España en la acumulación de jugadores en el centro del campo y su idea podría ser cortar el juego de los de Del Bosque en esa zona para, de esta manera, no exponerse tanto a las situaciones anteriormente comentadas del uno contra uno en los metros definitivos.

Irlanda

Por primera vez desde la cita en Alemania de 1988, Irlanda vuelve a una fase final de la Eurocopa. Aquella fue su primera participación, y única hasta que debute en la actual ante Croacia, y no pasó de la fase de grupos, lo que confirmó las expectativas que se tenían depositadas en ella. Ahora no vería con malos ojos dar la sorpresa y avanzar más.

El equipo del veterano Giovanni Trapattoni suele tener un plan A, asentarse en el campo repartiéndose en un clásico sistema de 1-4-4-2, y, a veces, un plan B, que lleva a modificar lo anterior hasta conseguir un elástico 1-4-2-3-1. Su principal imagen de marca es defender con intensidad muy atrás. Es un bloque con una excelente capacidad de trabajo, un aseado orden y una filosofía, lógicamente, mucho más cerca de argumentos físicos que técnicos. En el repertorio de virtudes que pueden llegar a ofrecer, destacan sus rápidas salidas a la contra y la efectividad que han demostrado tener en los últimos metros por escasas que sean las ocasiones de gol. Mantienen una buena actitud sobre el campo y, sobre todo, una gran intensidad como marchamo de la mayoría de sus acciones. Eso sí, todo ello a pesar de que puedan estar muy limitados de recursos en el plano técnico-táctico.

Está claro que entre los jugadores interesantes a los que hay que seguir tenemos que nombrar a los Robbie Keane, John O’Shea, Damien Duff, el portero Shay Given (veremos cómo está al final) y, sobre todo, Aiden McGeady, que es un futbolista que puede desequilibrar en la banda y una pieza muy importante para la fase de ataque junto al oportunismo del nombrado Keane.

Otro de los aspectos destacados del bloque es la confianza absoluta en su entrenador, Trapattoni. Luego estaría la poca posesión de balón, aunque contrarrestada con mucho espíritu de sacrificio e ilusión. Son conscientes de que una de sus armas va a estar en consonancia con las acciones a balón parado, por eso las trabajan a conciencia en las preparaciones de los encuentros. En Irlanda son sabedores de que el partido contra Croacia será la clave para progresar y seguir soñando. Sobre todo si se diese un hipotético empate en el compromiso que han de disputar en el mismo grupo España e Italia.

En cualquier caso, el logro de estar en la fase final es una realidad desde hace tiempo y ahora todo lo que venga es a beneficio de inventario. Y sin presión se pueden conseguir grandes metas partiendo de una posición de teórica inferioridad.

Croacia

Con una marcada irregularidad en sus últimos compromisos internacionales, fue cuartofinalista en 1996 y 2008 en sendas eurocopas pero no estuvo en la del 2000 y tampoco en el Mundial de Sudáfrica (2010) tras ser tercera en el de Francia (1998), Croacia también llega dispuesta a jugar, sin presión, sus bazas.

Habitualmente se distribuye en un sistema basado en el 1-4-4-2 en el que igualmente son argumentos destacados el orden, la capacidad de trabajo de sus integrantes y hasta una buena posibilidad de reacción en fases importantes, determinantes, del encuentro. La selección de Croacia que dirige Slaven Bilic cuenta con futbolistas de mucha calidad y talento a nivel individual, jugadores que imprimen un buen ritmo al partido y que atesoran una notable mentalidad. Es cierto que han alternado partidos muy buenos, llamativamente buenos, con otros bastante irregulares. A veces les pierden sus desajustes tácticos y esto les lleva a no conseguir el resultado apetecido.

A la hora de destacar algunos jugadores a seguir en el combinado croata, todos tenemos en la mente a hombres como Luka Modric, el meta Stipe Pletikosa, Darijo Srna, Iván Rakitic o Vedran Corluka. No podemos contar entre ellos, aunque estaría siempre si no fuese por su inoportuna lesión, a Ivica Olic, que se perderá está fase final por un problema físico. También hay que anotar en el capítulo de lesionados los nombres de Ivo Ilicevic, que ha sido sustituido por Sime Vrsaljko en la convocatoria, y del citado Corluka, que se retiró de un entrenamiento y habrá que ver cómo evoluciona para calibrar sus opciones.

Aunque en este grupo C tendrán que pelear junto a Irlanda por la posibilidad de que se dé una sorpresa y los candidatos, España e Italia, se lleven algún inesperado susto, los croatas llegan dispuestos a todo. Eso sí, a vueltas con lo anterior, saben, lo mismo que Irlanda, que el primer partido, precisamente entre ellos, se presenta como absolutamente decisivo para los intereses del que aspire a seguir en competición. Asumen la superioridad de España pero confían en que de diez partidos que jugasen puedan ganar uno y ese precisamente sea el que les toque jugar en esta fase final. También saben que españoles e italianos son netamente superiores pero no tienen miedo a jugar sus cartas basándose en la calidad de sus jugadores. Si tienen su día, futbolistas como Modric pueden cambiar radicalmente un partido y hasta una fase final llegado el caso. En principio, sus delanteros no han estado haciendo demasiados goles, pero en la parte final de un exigente campeonato como la Premier Nikica Jelavic ha conseguido un buen número de ellos y podría ser otro de los llamados a ser importante en un momento clave.

Como es norma, nos quedamos con el deseo de que empiece a rodar el balón también en este grupo C y podamos empezar a sacar conclusiones mucho más cercanas a la realidad de esta EUROCOPA 2012 que ya ha comenzado y lo ha hecho con emoción, intensidad y algunas dosis de incertidumbre.