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03
Oct 2012
12:50
Apenas dos victorias locales, por Rafa Benítez

Articulos en General

Rafa Benítez

Cinco triunfos visitantes, por dos de los equipos que jugaban en casa, ambos en el grupo F, y una igualada en Turín. Ese fue el balance de los encuentros de la primera entrega, la del martes, de la segunda jornada de la fase de grupos de la Champions. No se puede decir que los clubes que hacían de anfitriones tuvieran su noche salvo en el caso del Bate Borisov, que confirmó, a costa del Bayern, que lo de su choque inaugural ante el Lille no fue precisamente un accidente, y del Valencia, que salió airoso de su cruce con el club francés. Por lo demás, goleada del Chelsea (0-4), apuros del Manchester United (1-2) y un coste excesivo en la cómoda victoria del Barça en Lisboa. La lesión de Puyol y la expulsión de Sergio Busquet empañan el cómodo 0-2 azulgrana. Pero vamos con un análisis más sosegado de todos los cruces de esta intensa noche de competición europea.

Nordsjaelland, 0– Chelsea, 4.

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Imagen creada con 'Globall Coach'.

Cómodo y contundente triunfo del cuadro londinense en Dinamarca, con doblete de Juan Mata, en un duelo monocolor. Los dos equipos abren el compromiso asentados en sendos dibujos de 1-4-2-3-1, aunque los locales defienden con los dos hombres de arriba normalmente a la misma altura mientras los visitantes lo hacen con Fernando Torres posicionado más arriba que Óscar.

Desde el primer momento se aprecia que todo lo que se había hablado antes del cruce sobre la manera de jugar del Nordsjaelland era cierto. Iban a intentar mover el balón en todo momento tratando de sacarlo jugado desde su área incluso estando presionados.

Por su parte, el Chelsea también intentaba tener el cuero consciente de su superioridad física y técnica, pero tenía dificultades en la fase defensiva ya que no tenía claro si debía apretar desde arriba o bien esperar en su campo al rival.

El equipo danés tenía más posesión, pero le faltaba pegada. A veces daba sensación de peligro, aunque no creaba apenas ocasiones. Si su apuesta ofensiva era clara, sus problemas defensivos no pasaron desapercibidos para el Chelsea que, en cuanto podía y recuperaba el balón, salía rápido al contraataque para crear las más claras situaciones de gol, casi siempre en los pies de Torres. En una de esas recuperaciones mencionadas anteriormente, cuando el conjunto londinense apretaba arriba, llegó el primer gol de Mata. Recupera Torres, entrega a Lampard, que pasa rápido a Mata, y éste consigue el 0-1 (m. 33).

Con ese resultado, el planteamiento era aún más claro. El Chelsea descubrió el punto débil de su rival y era cuestión de esperar con paciencia el siguiente error para aprovecharlo si podía.

En la segunda mitad, el bloque inglés aclara sus dudas y decide apretar arriba desde el inicio. Por su parte, el Nordsjaelland tenía que hacerlo para intentar marcar, por lo que también adelantó líneas. Con ambas defensas más arriba se dan más situaciones en las que los delanteros pueden correr al espacio y se ven más llegadas a las áreas, con el partido en teoría más abierto.

Es en estos momentos cuando parecía que el cuadro danés podía marcar y en verdad su ocasión más clara llega con un tiro de John que toca Cech enviando el balón al palo y, lo que es el fútbol, unos minutos más tarde llega el mazazo para los locales.

El espléndido gol de falta de David Luiz, que supone el 0-2, termina con la ilusión y la resistencia danesas. Para más inri, Mata entra fácilmente entre sus defensas poco después para firmar el tercer gol y, en los minutos finales, Ramires vuelve a hacer lo mismo, certificando el 0-4 a pase de Óscar.

En definitiva, un Chelsea muy superior al Nordsjaelland, que apostaba por jugar el balón en todo momento pero que defendía sin intensidad y muy abierto, facilitando la labor a los jugadores de ataque del conjunto londinense. Éste, con mayor calidad, aprovechó las facilidades que les dio su rival y goleó.

Juventus, 1-Shakhtar Donetsk, 1.

Sorprendente, aunque menos, la referida igualada en Turín en el partido que completaba el grupo E. Se adelantó el cuadro visitante, enseguida empató el local y ya no se movió el marcador de ahí al final en un atractivo duelo de estrategias.

La Juventus se posicionó en el terreno de juego con su sistema habitual, el 1-3-5-2. Quizás pudo dar la impresión de que comenzó el duelo con ciertas dudas en la elaboración del juego y en los movimientos de reducción de espacios sobre el campo rival. No se sintió cómodo ni evidenció un buen nivel y el ritmo y la intensidad que en este equipo son habituales. En muchas ocasiones se replegaba, dejando la iniciativa y la posesión al rival. En los primeros veinticinco minutos de juego la posesión del balón a favor del Shakhtar fue del 65%. La Juve sólo logró generar peligro en algunas acciones de estrategia, como el propio gol de Bonucci en el minuto 26, que contó con una excelente elaboración y una sincronizada coordinación en sus movimientos tras un saque de esquina.

El Shakhtar, con un sistema 1-4-2-3-1, pareció superior en el primer tercio del partido sobre todo a nivel técnico-táctico. Dio muy buena salida al balón siempre, tuvo un buen desborde por ambos costados, especialmente con Willian y Teixeira, alternó los movimientos de control del balón con sus salidas rápidas a partir de las tres cuartas partes de campo y jugó más en cancha rival, casi siempre muy cerca del área adversaria. Es cierto que bajó en ritmo e intensidad en el segundo periodo, replegándose también sobre su propia parcela, y tuvo ciertas intermitencias en el juego. Como atenuante cabría apuntar que en este periodo la Juventus presionó más y mejor en campo contrario, recuperó el balón cerca de su área, estuvo más agresiva e insistió más en el ataque, especialmente por la banda derecha y, a veces, tuvo aceptables incorporaciones y llegadas desde la segunda línea. En suma, generó mayor peligro sobre área rival.

A partir del último tercio del encuentro, el Shakhtar le combatió con muy buenas acciones de contragolpe por mediación de Willian, Alex Teixeira y Mkhitaryan y hasta pudo aumentar la ventaja en el marcador, especialmente en la última acción, cumplido el minuto 92, en la que el citado Willian golpeó al palo tras una nueva acción de contragolpe.

En definitiva, dos equipos con estilos de juego diferentes pero con recursos suficientes como para estar entre los mejores de la Champions en este corte de la fase de grupos.

Valencia, 2 – Lille, 0.

Primer triunfo valencianista en esta fase de grupo y segunda derrota del bloque francés que no ha estrenado el casillero de puntos tras las dos primeras jornadas.

De inicio, el Valencia se posicionó adelantado, con las líneas muy juntas, amparado en su 1-4-2-3-1 frente al Lille, que salió replegado y con un sistema 1-4-3-3. El Valencia dominó desde el mismo inicio siendo el auténtico dueño del balón, abriendo muy bien el campo e intentando tener superioridad numérica en la banda en ese espacio entre el lateral, centrocampista (interior) y exterior, con las caídas de Soldado, las valiosas ayudas de Feghouli y las incorporaciones de Barragán. Gago se mostró permanentemente muy activo, intentando manejar el juego ofensivo y buscando bien las bandas con sus cambios de orientación.

El Lille, por su parte, daba la impresión de tener problemas para llegar a la presión en las bandas por la excesiva distancia de los laterales con los centrocampistas y, al tiempo, la ayuda tardía de los extremos. Su argumento era intentar salir a la contra con un Mendes siempre muy activo, pero el Valencia, con las líneas muy juntas y especialmente atento y siendo capaz de robar con rapidez, en ocasiones por anticipación y en ocasiones por propiciar la precipitación de los jugadores del Lille, sembraba el desconcierto en las huestes galas.

El Valencia encontró espacio por dentro en su primer gol para después de abrir a banda y arrastrar a los centrocampistas, hecho que se repitió en más de una ocasión.

Tras el descanso, el Lille intentó combinar más en el juego, pero estaba demasiado atrás a pesar del marcador adverso debido a que el Valencia mantenía la movilidad de sus jugadores y el balón, buscando amplitud y profundidad.

El bloque francés, a medida que fue avanzando el encuentro, comenzó a agudizar los problemas con la distancia entre los laterales y los centrales, circunstancia que supo aprovechar convenientemente el Valencia entrando desde atrás, realizando desmarques diagonales, especialmente con Jonas y Soldado y en alguna ocasión Feghouli.

En suma, inapelable victoria del Valencia que se mostró siempre mejor y más compacto que su rival y que se hizo acreedor al triunfo, algo que certificó con el doblete de Jonas.

Bate Borisov, 3 – Bayern Múnich, 1.

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Imagen creada con 'Globall Coach'.

El Bate Borisov protagonizó una de las sorpresas de la jornada al derrotar al Bayern Múnich por 3-1, idéntico resultado al que había cosechado en su visita al campo del Lille en la primera jornada y que le vale para colocarse líder provisional del Grupo F.

El equipo local planteó de inicio un 1-4-3-2-1, con un centro del campo muy poblado que dificultaba la progresión del cuadro bávaro, que por su parte formaba con el habitual 1-4-2-3-1 con Javi Martínez acompañando a Luiz Gustavo en el doble pivote. Después de diez minutos de tanteo entre las dos escuadras, el conjunto alemán empezó a hacerse con el control del juego, disponiendo de la primera gran ocasión del partido en un remate de Kroos al palo de la portería defendida por Gorbunov. Sin embargo, fue el conjunto local el que se adelantó por medio de Pavlov, mediada la primera parte. Fue en una larga jugada colectiva. Tras el gol, el bloque de Goncharenko replegó sus líneas, dejando la iniciativa del juego al Bayern. La acumulación de jugadores del Bate en el centro del campo provocaba que ni Luiz Gustavo ni Javi Martínez entrasen demasiado en juego. Y Kroos, además, tenía que retrasar demasiado su posición para recibir balones. La amplitud del juego la daban los laterales, Badstuber en la izquierda y Lahm en la derecha, aprovechando las caídas de Müller y Ribery hacia el centro. Sin embargo, los ataques carecían del imprescindible factor sorpresa y el peligro sólo llegaba en algunos centros al área buscando los remates de cabeza de Mandzukic y Müller.

En la segunda parte, Heynckes mueve ficha dando entrada a Shaqiri, Schwensteiger y Pizarro, retrasando la posición de Kroos y reubicando a Luiz Gustavo en el lateral izquierdo. Pero el equipo alemán seguía sin tener sus ideas claras en ataque. Y el Bate se veía cada vez más cómodo jugando al contraataque, con Hleb y Pavlov encontrando cada vez más espacios. Tanto es así que, a falta de un cuarto de hora para el final del partido, Rodionov establece el 2-0 en otra buena jugada colectiva. El desarrollo del tanto tuvo una estructura similar a la que logró convertir el primero.

Con todo, el Bayern continuó asediando el área rival, sobre todo en acciones a balón parado. Y en uno de los muchos saques de esquina de los que dispuso, Gorbunov desvió al larguero un buen remate de Ribery, quien sí consiguió marcar cumplido el minuto 90 tras una buena asistencia de Shaqiri. Sin embargo, seria el Bate el que golpease el último estableciendo el 3-1 definitivo, con una diana obra de Bressan en un contraataque llevado por Mozolevski. Ganó el Bate, sorpresa pero menos, cada vez menos.

Benfica, 0- Barcelona, 2.

Cómoda victoria del FC Barcelona en su visita a Lisboa, aunque la noche no pudo ser redonda para los azulgranas. La lesión de su capitán Carlos Puyol, en una desafortunada caída, y la postrera expulsión de Sergio Busquet acabaron por amargar una sesión que podía haber sido de lo más placentera a la espera del ‘clásico’ en la competición doméstica, en la Liga española.

El Benfica saltó al campo amparado en una variante de su clásico 1-4-3-3, y es que ayer era más que nunca un 1-4-1-4-1. Y es que el cuadro lisboeta defendió muy atrás, más por un gesto numérico de acumulación que por otra cosa, y renunció a lo que parecían sus principios: mantener el balón, jugar con apoyos, llegar por las bandas... Pero es que enfrente estaba el Barça y eso ha hecho que se mostrasen, de inicio, como un equipo respetuoso con el rival, demasiado metido en su campo, y únicamente buscando vivir, sobrevivir mejor, de alguna contra y de las salidas rápidas por las bandas. Y también de alguna jugada a balón parado, donde el cuadro barcelonista no suele pasarlo demasiado bien.

Con la salida en la segunda parte de jugadores del perfil y la entidad de Martins y Pablo Aimar, intentó tener un poco más la posesión del balón y se prodigó bastante más en las llegadas a la meta de Víctor Valdés. Y hasta consiguió crecerse de forma notable tras encajar el 0-2, haciendo incluso pasar diez o doce minutos de verdaderos apuros a todo un FC Barcelona. Eso sí, sobre todo a base de centros y saques de esquina especialmente. Pero el meta catalán no estuvo todo lo tranquilo que cabía esperar visto lo visto en la primera entrega.

El Benfica, si es el del tramo final del partido tendrá posibilidades de clasificarse, pero debería mantener ese nivel de juego para mantener esas opciones.

En cuanto al FC Barcelona, puso en liza su mejor versión del 1-4-3-3, con lo que podría considerarse su equipo de gala vistas las lesiones. Con mucha movilidad de Messi, que dejaba una vez más la posición de ‘nueve puro’ para que llegaran al espacio jugadores con la versatilidad de Cesc Fábregas, Alexis Sánchez y/o Pedro Rodríguez, cuestión que éstos lógicamente aprovecharon. Además, el genio argentino estuvo especialmente milimétrico en las asistencias de los dos goles. Excelente el pase al chileno en el gol que inauguraba y no menos plástico el servicio, tras la jugada por dentro, al ex del Arsenal.

En ciertos instantes del partido, el cuadro azulgrana también puso balones en largo buscando la espalda de los centrales, demostrando que Vilanova es bastante práctico cuando llega el caso y lo que cuenta es sumar.

En resumen, el Barcelona tiene encarrillado su pase a la siguiente ronda. Lástima, y volvemos al inicio, lo de Puyol y lo de Busquets.

Spartak Moscú, 2-Celtic Glasgow, 3.

Victoria a domicilio del Celtic en Moscú en un pulso con muchas alternativas. Comenzó ganando, le remontaron, empató y terminó ganando. No está nada mal para el cuadro escoces que trabajó de firme en pos del triunfo.

El Spartak inició el duelo con un sistema de juego basado en el 1-4-3-3. El cuadro moscovita vio como en los primeros minutos le costaba, y mucho, adaptarse al partido. No tuvo una buena lectura de él y su inseguridad en la línea defensiva terminó por costarle muy cara. Mantuvo casi siempre mucha distancia entre sus líneas y no supo contrarrestar los movimientos de contragolpe con los que le combatió el Celtic. Buena muestra de ello podría ser el gol de Hopper en el minuto 12 tras una notable incorporación por la banda derecha del lateral Lustig.

A medida que transcurrían los minutos, el Spartak se hacía dueño de la posesión, llegó al 57%. Tenía mejor salida del balón, especialmente con Källström, y era superior a su rival a partir de los tres cuartos de campo hacia delante. Eran superiores en rechaces, segundas jugadas y en movimientos de anticipación dentro del área. Aquí nos valdría como ejemplo gráfico el doblete de goles de Emenike en los minutos 41 y 48.

El Celtic comenzó el segundo tiempo con dudas en su defensa, sobre todo en lo referente a la reducción de los espacios laterales y hacia dentro. También tenían problemas en la salida del balón y en la conexión con los centrocampistas.

A partir del minuto 63, tras la expulsión del jugador del Spartak, Isaurraspe, el Celtic cambió el sistema y evolucionó al 1-4-4-2, con lo que le dio un vuelco radical al partido. Insistió mas y mejor sobre los movimientos de presión sobre el campo rival, tuvo una mayor llegada por las bandas y buena muestra de ellos fue el empate a dos, tras un centro lateral de Mulgrew. Precisamente, el tercer tanto también se produjo tras un centro desde la banda izquierda y un muy buen movimiento de anticipación en el juego aéreo por parte de Samaras.

En este segundo periodo, el Celtic, con un jugador más, interpretó mejor lo que hacer en el partido, tuvo superioridad numérica en la zona central y una mayor presencia en ataque. El Spartak, por su parte, mostró su calidad y mayor posesión, aunque acusó demasiado la expulsión.

Galatasaray, 0- Sporting Braga, 2.


Victoria que se podía considerar por algunos un tanto injusta la que consiguió en Turquía el Sporting de Braga. Pero no hay que restarle sus méritos y hay que decir con urgencia que supo encarar mejor el encuentro que su rival y anfitrión y que, al tiempo, también sacó todo el jugo a sus escasas oportunidades.

El Galatasaray planteó el partido aferrado a su 1-4-4-2, esquema bastante clásico en el libreto de Terim cuando su equipo juega de local. A partir de ahí, una defensa con algún que otro problema en los laterales. Dificultades en el juego en medio campo, mucha conducción y centros en los hombres de banda. Arriba, juego directo, tal vez demasiado en algunas ocasiones.

El Braga, por su parte, juega con un 1-4-2-3-1 sabiendo lo que tenían que hacer en cada momento y en cada parcela del campo. Un portero cumplidor, laterales muy sobrios, centrales muy arropados por los mediocentros, muy trabajadores y disciplinados... Luego, extremos profundos y llegadores, Micael muy listo y oportunista y un Eder desequilibrante. Con eso casi le bastó para superar a un rival que pudo merecer mejor suerte, pero la realidad es que no lo consiguió. El Sporting de Braga pareció un equipo eminentemente de contraataque, que defiende bien a balón parado y que sabe leer bien los partidos. Y eso, a día de hoy, no es poco equipaje para buscar dar la sorpresa en el grupo.

CFR Cluj, 1 – Manchester United, 2.

Tras su victoria ante el Braga en la primera jornada, el Cluj recibía al Manchester United con la intención de sacar algo positivo. Los locales salieron con un dibujo basado en el 1-4-4-2 con las dos líneas de cuatro muy retrasadas e intentando salir al contraataque, mientras que el equipo inglés, con muchos jugadores ofensivos en su alineación, controlaba el partido a través de posesiones largas buscando los espacios para llegar al área contraria. El United dominaba totalmente el juego, moviendo la pelota siempre en campo contrario y recuperándola rápidamente cuando la perdía. Fletcher, como mediocentro defensivo, daba mucha libertad a Cleverley y Anderson para progresar hacia el ataque y Rooney se movía libremente por detrás de Van Persie y Hernández, intentando encontrar espacios entre las citadas dos líneas de cuatro del equipo rival. Los carriles eran propiedad casi exclusiva de los laterales, Rafael en la derecha y Evra en la izquierda, intentando darle amplitud al juego, aunque en ocasiones echaban en falta ayudas para abrir espacios por dentro.

Sin embargo, el Cluj fue el primero en golpear, con un buen gol de Kapetanos tras un centro de Sougou desde la derecha. En la jugada participó Rafael Bastos, la referencia del equipo rumano en ataque y el jugador de más calidad con mucha movilidad durante todo el partido. Sougou, otro de los jugadores peligrosos por su velocidad, tuvo que ser sustituido por lesión mediada la primera parte y el equipo notó su baja. Tras varios avisos del United, en las botas de Rooney, Anderson y Van Persie, el gol del empate llegó en un lanzamiento de falta de Rooney desde la banda izquierda que Van Persie aloja dentro de las mallas superando a Mario Felgueira por alto. Antes del descanso, Javier Hernández y Van Persie encuentran la buena respuesta del portero local en sendas ocasiones.

La segunda parte empezó siendo un monólogo del equipo inglés, que comenzó adelantándose en el marcador en otra muestra de la buena conexión entre Rooney y Van Persie: el primero asiste al segundo desde la banda y el holandés resuelve con un toque de mucha calidad con su pierna izquierda para superar al meta (1-2). A partir de ahí, muchos minutos de superioridad reflejada en un alto porcentaje de posesión de balón a favor del equipo inglés, acabó con un 68%, aunque con pocas visitas al área visitante. Justo al contrario, fue el Cluj el que tuvo pocas pero claras ocasiones para marcar en las botas de Kapetanos y los remates de cabeza de Ricardo Cadú, en un córner, y de Rafael Bastos, ya en tiempo de descuento, a los que respondió magníficamente De Gea.

Jornada en suma con muchas alternativas, algunas sorpresas y todo por decidir, aunque algunos equipos se han convertido en serios candidatos, no ya a pasar de la fase de grupos, sino a hacerlo como primeros de sus respectivos grupos. Y hoy miércoles, segunda entrega de esta apasionante cita con el mejor fútbol continental europeo. Lo analizaremos aquí.

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