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07
Sep 2011
11:00
Análisis de la Final de la Champions League

Articulos en General

Rafa Benítez

Barcelona-Manchester United, 3-1. Sábado, 28-05-2011.

Mucho se habló del gran encuentro disputado en Londres en los días previos al partido como corresponde a una gran final. Se comparaba el estilo del Manchester United, mucho más físico, más inglés, con el estilo del FC Barcelona, marcado por algo más de toque y de apoyo, en la línea de la Selección Española, que por otra parte tiene su columna vertebral formada por jugadores del Barça.

Análisis previo.

Como comentábamos en el artículo previo a la final publicado en ‘The Times’, con los datos recopilados por ‘Opta’ y ‘Amisco’, la decisión de cómo jugar era la primera y más importante que tendría que tomar Ferguson. El FC Barcelona estaba claro que jugaría con su estilo y sistema habituales, pero el United tenía que mostrar su carácter ganador, y disputar así el choque a su manera, o simplemente intentar adaptarse al Barça.

En el referido artículo, hablábamos de que el Barcelona era superior al United en número de pases en todas las zonas del campo y, además, era más preciso también en ellos. Sus jugadores eran más desequilibrantes, con más conducciones y regates en comparación con los del United. También realizaban más tiros a portería.

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El United, por su parte, decíamos que tenía que jugar con aquello que hacía mejor que el Barcelona, los balones largos y el contraataque, acciones a balón parado como otra alternativa y tratar de imponer su mayor fortaleza física, tanto en los contactos como en el juego aéreo.

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El partido.

Alineaciones:

Barcelona: Valdés; Dani Alves, Mascherano, Piqué, Abidal; Xavi, Busquets, Iniesta; Villa, Messi y Pedro.
Manchester United: Van der Sar; Fabio, Ferdinand, Vidic, Evra; Valencia, Carrick, Giggs, Park; Rooney y Javier Hernández.

El United inició el partido fiel a esas ideas, con presión desde el principio y muy arriba, no dejando manejar el balón con comodidad al Barcelona, que cometió algunos errores que reforzaban más la idea del MU en cuanto a cómo bloquear a los de Guardiola e imponer su juego. Sin embargo, sólo fue un espejismo que duró unos diez minutos. A partir de ahí, el partido se convirtió en un monólogo del Barcelona, que a los 32’ ya tenía unos porcentajes de posesión del 66% y hasta 265 pases completados por 100 del United. El Barça imponía su estilo y, además, lo hacía con relativa facilidad.

Ferguson había aleccionado a sus jugadores, especialmente a sus centrales, sobre la manera de controlar a Messi, a priori, jugador clave del Barcelona y con libertad de movimientos entre líneas partiendo de una posición de delantero centro. En la práctica, Guardiola sorprendió a Ferguson con Villa situado más al medio, casi como delantero centro, lo que impedía a Vidic y Ferdinand seguir a Messi y, al margen de lo anterior, dejaba a Evra en la izquierda sin referencia, porque esperaban a Villa o Pedro por ese lado.

El primer gol del Barça mostró esa descoordinación defensiva del United, con Park y Evra intentando ayudar a Giggs y Carrick para controlar a Messi. Al estar fuera de posición Evra, el pase de Xavi a Pedro vino por allí.

El Barcelona se iba imponiendo, era muy superior en medio campo porque a la calidad de Busquets, Xavi e Iniesta se unían Messi y las subidas de sus laterales, sobre todo de Dani Alves por la derecha. Mientras, el United se defendía como podía. Pero fruto de su carácter y calidad llegó su gol en una gran jugada que culminó Rooney mostrando su calidad para finalizar.
Se llegó al descanso con la esperanza de que el ManU se lo pusiera más difícil al Barça fruto de la confianza que le podría devolver el gol conseguido.

El segundo tiempo.

Sin embargo, el cambio de posición de Park y Giggs no ayudó en nada a esas sanas aspiraciones de controlar el medio campo del conjunto inglés, donde los jugadores del Barcelona seguían siendo muy superiores. Carrick se quedaba más solo al ir Park a presionar más arriba y no podía con la velocidad en la circulación del balón de ‘los rápidos y pequeñitos’ centrocampistas del Barça. Además, Dani Alves superaba en la banda a Giggs, cogiéndole dos veces la espalda y creando dos situaciones de mucho peligro para la portería del United.

El gol de Messi desde fuera del área, que suponía el 2 a 1, confirmaba la calidad del azulgrana y los problemas defensivos del bloque británico, que cada vez defendía más atrás pero sin las ideas claras en cuando a la forma de parar las continuas llegadas del Barça.

La cifra de 5 tiros a puerta del Barcelona por ninguno del United sólo en los primeros 15 minutos del segundo tiempo era bastante significativa y corroboraba la superioridad del equipo catalán.

Pressing y presencia física.

El United quería, pero no podía. En el minuto 75 se vuelve a dar una situación que se había visto con anterioridad. Un intento de presión por parte de los jugadores del Manchester United, aunque más con el corazón que con la cabeza, Park va muy arriba y Carrick se vuelve a quedar solo. El Barcelona controlaba el juego, el balón y el partido y el United no podía imponer su supuesta superioridad física. Ni siquiera en los corners, donde podrían ser peligrosos, porque no tiraron ninguno, ni en las faltas, porque el Barcelona únicamente hizo 5 y sólo una en zona de peligro. El 63% de posesión y los 17 intentos de tiro a puerta del Barcelona por los 3 del United fueron otra muestra de la superioridad blaugrana.

Los gráficos de posiciones medias de ambos equipos nos muestran la soledad de Carrick en la zona por la que se movían los jugadores de más calidad del Barcelona, Messi, Xavi e Iniesta. (ver gráficos).

El tercer gol de Villa sólo vino a confirmar la superioridad blaugrana de una manera brillante.

La clave.

Muchos hablarán del desequilibrio de Messi y no se equivocarán, pero creo que no hay que olvidar que el aspecto más importante del juego del Barcelona es su manejo del balón. Y en ese apartado, el 91% de pases acertados por parte de Messi y Xavi podrían explicar la derrota del United. Los jugadores de más calidad del Barcelona tuvieron mucho el balón y con mucho acierto. El jugador con más acierto en el pase del United fue Vidic, con un 83%, otra muestra más de la superioridad azulgrana y de su presión arriba cuando pierden el balón, porque normalmente los centrales suelen tener buenos números en cuanto a posesión y acierto en el pase porque se dan muchos pases cortos entre ellos o apoyándose en el portero.

Otro aspecto curioso es que habitualmente los jugadores de las bandas son los que más corren en los partidos. Pero por parte del Barcelona, su juego posicional hace que sus centrocampistas del centro sean los que más metros recorren. Corren mucho, participan en la fase de posesión de balón y tienen calidad. Con estas premisas es normal que ganen partidos y títulos, además por su juventud, lo extraño sería que dejasen de ganarlos en un futuro.

En definitiva, el estilo del Barcelona y de la Selección Española, vigente campeona del mundo, con velocidad en la circulación de balón, precisión en los pases y la fidelidad a su manera de jugar se impuso al equipo que dominó la Premier. Y eso nos deja abierto otro irreconciliable debate: ¿Es mejor la Liga que la Premier?