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16
Feb 2012
16:24

Comenzó la primera semana de los partidos de ida de los octavos de final de la Champions League. Como siempre, muchos cosas a repasar entre los encuentros disputados estos dias. Sin más, empezamos el bloque con el partido de Alemania entre Leverkusen y Barça.

Martes, 14/02/2012.

Bayer Leverkusen, 1–F.C. Barcelona, 3

Se cumplió el pronóstico en el primer encuentro de esta fase de octavos en Champions League. El FC Barcelona fue muy superior al Bayer Leverkusen, que jugó el primer tiempo con demasiado respeto a su rival. El cuadro alemán partió de un sistema 1-4-1-4-1, muy replegado en su propio campo y con la única esperanza de que el bloque azulgrana cometiese algún error para sorprenderle a la contra, aunque sin ninguna convicción.
El Barça elevó la posesión a cifras del 78% contra un 22% de su oponente, aunque tampoco encontraba huecos por la cantidad de jugadores que el Leverkusen acumulaba en el centro y por lo retrasados que estaban todos ellos.
Alexis Sánchez intentaba cogerle la espalda a la defensa y Messi se movía con libertad para buscar superioridad numérica en algunas zonas. Así las cosas, los alemanes trabajaban mucho en defensa para tratar de tapar todos los huecos. Su única opción para sorprender a los de Guardiola eran las acciones a balón parado y, como queda dicho, una tímida esperanza de sacar un buen contrataque.
Como dato curioso podemos apuntar que, en el minuto 34, el Bayer había dado 55 pases por 339 del FC Barcelona si nos atenemos a las estadísticas de la propia UEFA.
En el minuto 40, cuando se adelantó un poco el Leverkusen para disputar un golpeo largo y en la segunda jugada, Messi encontró a Alexis que corría a la espalda de la defensa y éste convirtió el 0-1.
Como no podía ser de otra forma, el segundo tiempo se inició con el Barça tratando de sacar el balón jugado, a ras de suelo y empezando desde Valdés. Y aquí vino el cambio de táctica, el Leverkusen empezó a apretar arriba. Los alemanes se dieron cuenta de que metidos atrás sólo podrían encajar más goles, así que decidieron ir a hacer la presión más arriba. Y en algunas ocasiones con éxito, hicieron su gol de cabeza, tras una jugada con mucho balón arriba y las disputas consiguientes. Ahí fueron superiores al Barça y consiguieron un buen centro y un posterior remate de Kadlec que supuso el 1-1 y algo de esperanza que, eso sí, terminó pocos minutos más tarde cuando, fruto de ese adelantamiento de líneas, nuevamente Alexis le cogió la espalda a la defensa y puso el 1-2 en el marcador.
Guardiola sacó del campo a Iniesta para dar entrada a Tiago (M. 60). El Leverkusen decidió que su portero sacara en largo, para disputar de cabeza y tratar de ganar las segundas jugadas, y además seguía presionando arriba. Fruto de esa presión, tuvieron una salida rápida a la contra en la que llegó un tiro al palo que podría haberle dado más aliciente al partido si hubiese sido gol. Aunque entonces decidió aparecer Messi con una excelente jugada, con túnel al defensa y tiro al palo, que mereció ser gol. Andaba Messi ya con ganas de hacer su gol y, gracias a un poco egoísta Daniel Alves, lo hizo hacia el final del partido dejando la eliminatoria casi sentenciada, aunque esto es fútbol, y, sobre todo, la sensación de que un equipo, el Barcelona, es muy superior al otro, el Leverkusen.

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Olympique Lyon, 1–Apoel, 0


Al Olympique de Lyon, que mostró su habitual 1-4-2-3-1, le costó mucho superar el entramado defensivo del Apoel. El equipo francés evidenció que está bastante compensado y, además, sale bien al contrataque. Quizás por ello, cuando marcó su gol, decidió que era momento de esperar y hacer que saliese su rival para poder sorprenderle de esa misma manera. Al final consiguió su objetivo, su tanto, por medio de Lacazette. Y cuando éste se había ubicado en la izquierda para aprovechar su movimiento hacia adentro y, al tiempo, también su pierna fuerte, la derecha. También, como alguno de sus jugadores destacaba insistentemente, dejó la portería a cero, que siempre es un balance importante.
El bloque galo juega mucho por fuera para que Bastos o el mencionado Lacazette desequilibren en la banda. Luego, Lisandro arriba o Ederson entre líneas, son los encargados de llevar el verdadero peso del ataque.
Por su parte, el Apoel, también con un 1-4-2-3-1 que se convierte en un 1-4-5-1 en defensa cuando repliegan, es un conjunto que trabaja bien en fase defensiva, con sus líneas juntas y colaborando todos sus efectivos en la recuperación del balón para intentar salir rápido a la contra si es que lo consiguen.
Helio Pinto aguanta bien el esférico en medio campo y encuentra con soltura al compañero desmarcado. Ailton, arriba, está algo desasistido y trata de fijar a los centrales o aguantar el balón para que llegue Helder Sousa, que es el enlace entre los centrocampistas y el ataque.
La eliminatoria queda pendiente para el partido de vuelta en el que será interesante ver cómo los dos equipos afrontan el choque dadas las características del Apoel, que suele estar más cómodo defendiendo pero necesita imperiosamente marcar para pasar.

Miércoles, 15-02-2012.

AC Milán, 4–Arsenal, 0

El resultado es el reflejo de lo que fue el encuentro. Un gran Milán, serio en defensa y letal en ataque, contra un Arsenal con muy pocas ideas. El cuadro lombardo jugó con el clásico 1-4-3-1-2 (que sólo cambia a 4-4-2 con la entrada de Ambrosini por Robinho, aunque ya con 4-0), con Van Bommel, Nocerino y Seedorf en mediocampo, Boateng como enganche y Robinho e ‘Ibra’ arriba. El conjunto londinense, por su parte, juega 1-4-2-3-1, con muy poca llegada en ataque y sin la suficiente intensidad defensiva. No pueden parar a un buen Ibrahimovic (un gol de penalti y dos asistencias de gol en el choque), Robinho (dos goles) y Boateng (un gol). La movilidad de los hombres de arriba, junto al buen trabajo desarrollado por el resto del bloque (especialmente bien Emmanuelson que entra por lesión de Seedorf en el minuto 8) fue suficiente para derrotar al grupo de Wenger. Los laterales, Antonini y Abate, recorrían toda la banda y en el centro la acumulación de hombres hacía que el Milán ganase casi todas las segundas jugadas. Si a eso le sumamos que los peligrosos remates de Van Persie tenían la acertada respuesta de Abbiati, se explica un resultado tan abultado que deja la eliminatoria prácticamente sentenciada. Arsene Wenger intentó todo, la salida de Henry, la de Chamberlain, movió a Van Persie mas atrás y luego a Ramsey al medio para tener más calidad en el campo. Pero no fue suficiente para parar a un buen cuadro milanista. Los italianos fueron superiores y se hicieron acreedores del triunfo con justicia.

Zenit, 3–Benfica, 2

Partió de salida el Zenit con un sistema 1-4-5-1. Es un conjunto con muy buenos conceptos y una interesante interpretación del contragolpe. Con una excelente llegada además desde segunda línea, los dos goles de Shirokov y el de Semak vinieron tras sendas incorporaciones desde ubicación. Interpretaron bien el compromiso, recuperando muchos balones en las tres cuartas partes de campo con posteriores salidas rápidas y caídas con buen sentido a la espalda de línea defensiva adversaria. Imprimieron un gran ritmo al duelo y tuvieron movilidad en la zona ancha. Sus problemas defensivos vinieron, sobre todo, de la inseguridad de su portero Zhevnov, que no se mostró seguro en ocasiones, y de la falta de basculación de sus laterales Anyukov y Hubocan. En general, es un bloque más fuerte defendiendo por dentro que por fuera.

Por su parte, el Benfica empieza con un sistema 1-4-4-2 y, con la entrada de Aimar, pasa a jugar luego un 1-4-2-3-1. Se puede decir que fue de más a menos. En los primeros veinte minutos tuvieron el control del encuentro y mostraron su capacidad técnica y positivos recursos en general. Sin embargo, poco a poco fue dilapidando ese control y bajó su intensidad defensiva y su ritmo en general, perdiendo rápido el balón, con lo que empezaron a ser vulnerables. Mejor salida por fuera con Gaitán y B. César e inseguros en defensa, con los dos centrales, Luisao y Garay, con problemas a sus espaldas y los dos laterales ajustando poco sus posiciones para ayudar.
El 3-2 es un resultado incómodo para los dos. Un gol puede bastarle a cualquiera de los dos, pero si lo hace el Zenit se complica la cosa. Por eso las decisiones de ambos entrenadores sobre cómo afrontar el choque serán la primera cosa a analizar de cara al partido de vuelta.